viernes, 22 de marzo de 2013

ALERGIAS (XII)

TRATAMIENTOS UTILIZADOS EN MEDICINA ALTERNATIVA O COMPLEMENTARIA

En la actualidad ha vuelto a resurgir los tratamientos utilizados en medicina alternativa o complementaria e incluso e incluso antiguas terapias naturales, pero sería interesante informar a los pacientes y familiares sobre una serie de puntos útiles.



Cuando un paciente acude a profesionales de otros campos diferentes de la medicina convencional, pueden encontrarse con dos tipos de situaciones. Unos terapeutas recomiendan tratamientos complementarios que se pueden realizar de forma paralela al tratamiento habitual. Otros, en cambio, indican al paciente que suspenda la toma de todos sus medicamentos para que la terapia alternativa o natural funcione. En este segundo caso se pueden producir situaciones de riesgo. Por lo tanto, sería recomendable que antes de abandonar la medicación consulte a su médico sobre los posibles efectos de esta interrupción.

Se suele considerar que las terapias alternativas o complementarias e incluso las terapias naturales son menos perjudiciales y que carecen de efectos nocivos. Pero esto no es totalmente cierto. Por ejemplo, si alguien es alérgico al polen, ciertos preparados a base de hierbas pueden producir una reacción alérgica grave. Los efectos tóxicos de algunas preparaciones de hierbas chinas, como la Aristolochia, están descritos en la literatura médica.


Tampoco existen trabajos bien diseñados que demuestren la efectividad de la mayoría de terapias complementarias. El hecho de que un paciente haya percibido una mejoría con este tipo de tratamientos no demuestra que sean efectivos en otros casos. Por lo tanto es importante no recurrir únicamente a este tipo de tratamiento en los casos de enfermedades graves (asma grave) o reacciones agudas como la anafilaxia. En estos casos, es preferible utilizar medicamentos que sí han demostrado su eficacia.


Todo el mundo debería tener en cuenta que no todos los profesionales de la medicina alternativa son médicos. Como la regulación de estos profesionales aún no está completamente definida, es más difícil controlar cuál ha sido su formación. Por lo tanto, recomendamos que antes de iniciar estos tratamientos se informe de:
  • Qué formación tiene el terapeuta.
  • Qué titulación posee.
  • Qué experiencia tiene.
  • Si está colegiado o registrado en alguna organización oficial.
  • En qué consistirá el tratamiento.
  • Qué efectos beneficiosos puede obtener.
  • Qué efectos adversos puede producir.
  • Si puede facilitar información escrita para remitirla a los médicos habituales.
  • Si está de acuerdo en que se continúe utilizando la medicación convencional.
  • Cuántas sesiones y durante cuánto tiempo cree que precisará el tratamiento.
  • Cuál será el coste económico estimado del tratamiento.
Y ante todo, tener mucho cuidado, con aquellos que se quieren lucrar de un proceso alérgico o de cualquier otro tipo de enfermedad de un ser humano. La salud es un derecho de todo ser humano, porque ningún ser humano se merece ser tratado como una mercancía.



jueves, 21 de marzo de 2013

ALERGIAS (XI)

VACUNAS PARA LA ALERGIA



La inmunoterapia o las vacunas con alérgenos constituyen el tratamiento específico de las enfermedades alérgicas. Se basan en administrar al paciente la sustancia a la que es alérgico en cantidades crecientes, de forma que se induce "tolerancia" a la misma. Así el alérgeno dejará de provocar síntomas y el paciente requerirá menos medicación, y en algunos casos incluso "se curará".

Desde que se empezaron a utilizar a principios del siglo XX, las vacunas para la alergia han evolucionado mucho. De los extractos realizados a partir de fuentes alergénicas poco precisas (por ejemplo, polvo cosmético), se ha pasado a extractos muy bien purificados, de los cuales se conoce la composición molecular de los diferentes alérgenos.


El mejor control por parte del alergólogo y una correcta indicación terapéutica ha hecho que, en la actualidad, la inmunoterapia sea un tratamiento muy eficaz y seguro y el único tratamiento de la causa que puede alterar el curso natural de las enfermedades alérgicas.

La inmunoterapia se utiliza para tratar la rinoconjuntivitis alérgica, el asma alérgica y la alergia al veneno de himenópteros (abejas y avispas). La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que se ha comprobado la eficacia de las vacunas en estas enfermedades. De momento, aún no está demostrada su eficacia en la dermatitis atópica. Tampoco existen aún vacunas para tratar la alergia alimentaria, aunque se está investigando mucho en este aspecto.



INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES DE LA INMUNOTERAPIA

Para indicar un tratamiento con vacunas deben cumplirse dos requisitos:
  • La demostración de que los síntomas de la enfermedad están producidos por la sensibilización del paciente al alérgeno, lo cual puede ser complicado en algunos pacientes polisensibilizados a varios agentes.
  • La disponibilidad de extractos alergénicos de alta calidad, bien caracterizados y estandarizados.
Asimismo, existen una serie de contraindicaciones que deben ser consideradas por el alergólogo antes de indicar un tratamiento con vacunas.
  • Embarazo: no está contraindicada la continuidad de la inmunoterapia, pero no se debe comenzar su administración durante la gestación.
  • Enfermedades inmunopatológicas e inmunodeficiencias severas.
  • Enfermedades tumorales.
  • Trastornos psicológicos severos.
  • Asma grave o mal controlado.
  • Cualquier enfermedad que contraindique el uso de adrenalina.
  • Mal cumplimiento terapéutico.

TIPOS DE VACUNAS 
PAUTAS DE ADMINISTRACIÓN

La forma más habitual de administración de las vacunas de la alergia es la inyección por vía subcutánea. Esta procedimiento debe realizarse siempre en un centro médico. En este caso, el extracto se inyecta justo debajo de la piel, con una aguja muy fina y en pequeña cantidad; normalmente se aplica en la zona posterior-externa del brazo (unos 5 centímetros por encima del codo). El brazo de aplicación se va alternando en cada dosis.

Las vacunas tienen que aplicarse en dosis crecientes al inicio, hasta llegar a la dosis de "mantenimiento" (la que se administrará de forma periódica durante unos años). En el período de inicio, las dosis se pueden ir administrando cada semana (pauta convencional) o se pueden agrupar varias dosis en el mismo día (pauta agrupada o pauta cluster) para llegar al mantenimiento de un período más breve de tiempo.

Cuando se llega a la dosis de mantenimiento se espacia su administración, aplicándose normalmente una vez al mes entre 3 y 5 años. Se considera que entonces ya se han inducido los cambios inmunológicos necesarios para reducir los síntomas de la alergia.

Actualmente, existen extractos de vacunas para administrar por vía sublingual. En este caso, se colocan una o varias gotas debajo de la lengua durante unos minutos; después se escupen o tragan. Deben utilizarse varios días por semana, y algunas cada día. Tienen la ventaja de evitar las inyecciones y, por lo tanto, son útiles en los casos de "fobia a las agujas" o en casos en que el paciente no pueda desplazarse a un centro médico de forma periódica. Sin embargo, es más difícil cumplir bien el tratamiento que con las vacunas subcutáneas, en las que se administra una sola dosis mensual.

Se ha intentado poner en marcha otras vías, como la inhaladora nasal o bronquial, pero debido a los efectos adversos, se han abandonado.

EFECTOS ADVERSOS DE LA INMUNOTERAPIA SUBCUTÁNEA

Aunque son infrecuentes, hay que ser prudente ante la aparición de posibles efectos adversos debidos a la inmunoterapia. Sus efectos secundarios tienen que ver con la aparición de posibles reacciones alérgicas al extracto administrado, que pueden ser de dos tipos:
  • Reacciones locales: son las más frecuentes y pueden ser inmediatas (antes de 30 minutos) o tardías (al cabo de varias horas). Producen enrojecimiento e induración en torno al punto de inyección. Se puede aplicar frío local y tomar algún antihistamínico si fueran muy molestas. Raramente es preciso modificar la pauta o suspender el tratamiento.
  • Reacciones sistémicas o generales: son menos frecuentes que las reacciones alérgicas a ciertos medicamentos comúnmente empleados como, por ejemplo, las penicilinas. Suelen ocurrir dentro de los primeros 30 minutos tras la administración del extracto. La mayoría suelen ser leves (urticaria, rinoconjuntivitis, asma leve), pero en ocasiones son más intensas (asma, anafilaxia). Deben ser tratadas de forma inmediata con adrenalina, corticoides y antihistamínicos, según el caso. La administración de un tratamiento adecuado precoz asegura el control de la reacción.

CONSEJOS PARA LA CORRECTA ADMINISTRACIÓN DE LAS VACUNAS 
DE LA ALERGIA POR VÍA SUBCUTÁNEA


Los siguientes consejos se basan en los que ha publicado el Comité de Inmunoterapia de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.
  • El extracto debe administrarse en un ambulatorio, centro de salud, hospital, consultorio del especialista, etc..., con capacidad para poder tratar las posibles reacciones adversas que pudieran aparecer. En ningún caso en el domicilio del paciente.
  • El extracto se debe conservar en la nevera, pero nunca en el congelador.
  • Respetar los períodos entre cada inyección señalados en la cartilla de seguimiento o indicados por el especialista.
  • Antes de la administración debe comprobarse:
    • La fecha de administración de la última dosis y la tolerancia de la misma.
    • Fecha de caducidad.
    • Que el paciente esté clínicamente estable y no exista una situación que contraindique su administración.
  • Después de la administración:
    • Anotar siempre la fecha de la dosis, cantidad administrada y vial del que se ha extraído.
    • Tras la administración del extracto, el paciente permanecerá en el centro al menos 30 minutos.
    • Se indicará la fecha de la próxima dosis.
  • Técnica de administración del extracto:
    • Deben utilizarse siempre jeringas desechables, graduadas hasta 1 mililitro (los laboratorios fabricantes suelen proporcionarlas en las cajas de los extractos). La aguja deberá ser para uso subcutáneo.
    • La inyección del extracto debe realizarse en la cara externa de los brazos, a media distancia entre el codo y el hombro, alternando el izquierdo con el derecho. Se hará por vía subcutánea (la aguja formará un ángulo oblicuo de unos 45 grados con la piel y la punta estará dirigida hacia arriba), aspirando antes de inyectar la solución con objeto de asegurarse que no se ha invadido un vaso sanguíneo. No se recomienda realizar masaje.
  • Debe retrarsarse la administración de la vacuna si el paciente padece:
    • Infección de vías respiratorias (catarro), fiebre, afección cutánea severa, crisis asmática, hepatitis, tuberculosis activa u otro proceso infeccioso similar.
    • Si ha recibido vacuna de virus vivos (triple vírica) en los 10 últimos días.
    • Durante el embarazo no se debe comenzar la vacuna, salvo indicación concreta por parte del especialista, aunque puede seguir administrándose si está en fase de mantenimiento con buena tolerancia.
  • Está contraindicado administrar la vacuna si el paciente sigue tratamiento con betabloqueantes (atenolol, bisoprolol, carteolol, carvedilol, metroprolol, propanolol, oxprenolol sotalol, etc...) o colirios para casos de glaucoma.
  • Consultar con el alergólogo si presenta contraindicación para la administración de adrenalina por hipertensión mal controlada, cardiopatía, hipertiroidismo o glaucoma.
  • Se debe valorar reducir la dosis de la vacuna:
    • Cuando se encuentre en período de polinización y esté recibiendo vacuna de pólenes, consultar la dosis al alergólogo.
    • En caso de reacción local.
    • En caso de retraso en la administración de la dosis correspondiente.
  • En caso de reacción sistémica, consultar con el alergólogo.
  • Ante cualquier duda, consulte con el alergólogo.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

En muchos casos, a pesar de las medidas preventivas o de la inmunoterapia, es necesario disponer de una medicación para aliviar los síntomas o reducir la inflamación producida por la reacción alérgica. Algunos tipos de medicación son eficaces en diferentes expresiones clínicas de la alergia como, por ejemplo, los antihistamínicos, que se utilizan en la rinitis y en la urticaria. Otros son exclusivos para cada una de las enfermedades alérgicas.

ANTIHISTAMÍNICOS



Los antihistamínicos son unas sustancias que bloquean la acción de la histamina, que es el principal mediador implicado en las reacciones alérgicas. La histamina puede inducir picor, enrojecimiento, dolor abdominal, estrechamiento de las vías aéreas, estornudos, congestión y secreción acuosa de la nariz.

Los antihistamínicos se utilizan principalmente en la rinoconjuntivitis alérgica y en la urticaria. También se incluyen en el tratamiento de reacciones alérgicas generalizadas y pueden aliviar parcialmente el picor cutáneo en la dermatitis atópica. Sin embargo no tienen un papel importante en el tratamiento del asma bronquial. Se pueden administrar por diversas vías: oral, intravenosa, intramuscular, colirio ocular o spray intranasal.


Cuando se dan por vía oral, que es lo más frecuente, pueden producir somnolencia y disminución de los reflejos. Esto ocurre sobre todo con los más antiguos, pero los de nueva generación carecen de este efecto.

ANTIINFLAMATORIOS

Los medicamentos antiinflamtorios son útiles en los procesos alérgicos crónicos. Disminuyen la producción y liberación de mediadores inflamatorios y bloquean su actuación. Así, disminuyen los efectos inflamatorios que se producen en los órganos afectados por la alergia y, consecuentemente, reducen los síntomas clínicos. Es un tipo de tratamiento que se debe utilizar de forma regular y no sólo cuando aparecen las crisis.

CORTICOIDES

Los corticoides son los fármacos antiinflamatorios más utilizados en las enfermedades alérgicas. Se administran por vía oral, inyectable y tópica; en forma de crema, inhalador (asma) y spray (rinitis).

Los corticoides tópicos (aplicados localmente donde se requieren, en crema sobre la piel o inhalados) son muy seguros y no suelen producir efectos adversos si se utilizan según las indicaciones del médico. Si se utilizan adecuadamente, no se absorben y no pasan a la circulación sanguínea. En cambio, los corticoides sistémicos (orales o inyectados) pueden tener importantes efectos secundarios si se utilizan en altas dosis y durante períodos largos de tiempo. Estos efectos son:
  • Atrofia (adelgazamiento extremo) de la piel, estrías, dilatación de las venas superficiales.
  • Osteoporosis (descalcificación de los huesos).
  • Diabetes.
  • Hipertensión arterial.
  • Retraso del crecimiento en niños.
  • Pérdida de la función de la glándula adrenal, que en ciertos casos puede inducir un fallo general de diversos órganos.


No obstante, es infundado el temor que tiene mucha gente a recibir tratamiento con corticosteroides. Siempre que es posible se indica un tratamiento localizado y sólo en las situaciones más graves se utilizan por vía sistémica (oral o inyectada). En estos casos, se hace por un período de tiempo lo más corto posible y en las dosis mínimas necesarias.

CROMOGLICATO SÓDICO Y NEDOCROMIL

El cromoglicato y el nedocromil son fármacos pertenecientes al grupo de las cromonas. Estos compuestos actúan estabilizando la membrana del mastocito y, por lo tanto, disminuyendo el efecto de los mediadores que contiene. Existen formulaciones tópicas en forma de inhaladores para el asma, sprays para la rinitis y colirios para la conjuntivitis. Con menos frecuencia se utilizan por vía oral. Aunque son menos potentes que los corticoides, tienen la ventaja de que carecen de efectos secundarios, por lo que en casos menos graves pueden resultar una opción útil.

ANTAGONISTAS 
DE LOS RECEPTORES 
DE LOS LEUCOTRIENOS

Los antagonistas de los receptores de los leucotrienos son un tipo de fármacos, relativamente nuevos, que actúan bloqueando la acción de los leucotrienos. Los leucotrienos son unas sustancias que liberan las células que participan en la reacción alérgica y que poseen una actividad proinflamatoria. Al bloquearlos, disminuye la inflamación. El más conocido de los antileucotrienos es el Montelukast. Están indicados para el asma bronquial, y también tienen cierto efecto beneficioso en la rinitis. Algunos pacientes responden muy bien a este tipo de medicación y, en cambio, otros no lo hacen. No existen datos para saber de antemano si un paciente responderá o no a los antileucotrienos, por lo que es necesario un período de prueba para valorar su efectividad.

INMUNOMODULADORES

Los fármacos inmunomoduladores son un nuevo tipo de medicamentos en forma de crema que se han aprobado para el tratamiento de la dermatitis atópica. Actúan regulando el sistema inmune. Los dos inmunomoduladores tópicos de aplicación local comercializados son el Tacrolimus y el Pimecrolimus. Están relacionados con otros medicamentos que se administran por vía general (vía sistémica) para evitar el rechazo de órganos transplantados.

Debido a que pueden tener un efecto inhibitorio sobre el sistema inmune cuando se utilizan en altas dosis, se ha planteado la posibilidad de que su fiabilidad no sea óptima a largo plazo, aunque los estudios actuales indican que sí son seguros. Actualmente, deben utilizarse siguiendo estrictamente las indicaciones del médico que los prescriba.

ADRENALINA


La adrenalina o epinefrina es el tratamiento más rápido y eficaz para resolver un reacción alérgica generalizada grave. Disminuye el picor, la urticaria, el angioedema y el ahogo cuando se utiliza para tratar una anafilaxia, además de ayudar a recuperar la tensión arterial si está disminuida. Se administra en forma de inyección intramuscular y existe un dispositivo autoinyectable comercializado para facilitar su uso.

Se recomienda que todos los pacientes que hayan padecido una anafilaxia, especialmente cuando la causa no es fácilmente evitable, dispongan de un "kit de emergencia" que contenga adrenalina autoinyectable (idealmente dos unidades, por si es necesaria una segunda administración al cabo de 10-15 minutos, si los síntomas no han cedido). Después, el paciente deberá acudir a un centro médico para control.

CÓMO SE UTILIZA 
LA ADRENALINA AUTOINYECTABLE
  • Saque el autoinyectable de adrenalina.
  • No manipule ni toque la zona por donde sale la aguja (tapón negro).
  • Coja el dispositivo con toda la mano, como si se tratara del manillar de una bicicleta. La punta negra ha de colocarse hacia el lado del pulgar.
  • Con la otra mano, extraiga la tapa gris que cubre la parte trasera del dispositivo.
  • Coloque la punta de color negro en la cara exterior del muslo, perpendicular a la piel.
  • No es necesario quitarse la ropa (pantalones o falda) previamente, excepto si es muy gruesa.
  • Balancee hacia fuera el brazo y después golpee con decisión el muslo con el dispositivo, presionando firmemente hasta que oiga un "clic".
  • Mantenga el autoinyectable en este lugar mientras cuenta hasta 10.
  • Retire la inyección y masajee la zona durante 10 segundos.
  • Llame a Urgencias (061 o bien 112) para solicitar asistencia médica.
  • Si los síntomas de alergia persisten y no mejoran, deberá administrarse la segunda inyección de adrenalina.
Su alergólogo le indicará exactamente en qué circunstancias debe utilizarse la adrenalina autoinyectable. Hay que tener en cuenta que, como efecto secundario, la adrenalina le producirá una sensación de nerviosismo, temblor o taquicardia que cederá en pocos minutos.

BRONCODILATADORES

Los broncodilatadores son medicamentos que aumentan el diámetro de los bronquios que están cerrados debido al asma bronquial, permitiendo que entre y salga mejor el aire. Alivian la sensación de ahogo y los pitidos durante la crisis de asma.



Antes se utilizaban por vía inyectada o por vía oral, pero en la actualidad, casi siempre se utilizan en forma de inhalador.

Los que se utilizan con más frecuencia son los de la familia denominada beta-adrenérgicos. Los hay de acción rápida y de corta duración, como el salbutamol y la terbutalina, que se utilizan para aliviar los síntomas del asma según la necesidad del paciente. Otros, como el salmeterol y el formoterol tienen una duración más prolongada y se utilizan conjuntamente con los corticoides inhalados como tratamiento de mantenimiento (tratamiento pautado de forma regular).

Existen muchos tipos de dispositivos para administrar las medicaciones inhaladas. Según la edad y las características del paciente se recomendará un tipo u otro de inhalador.

ANTI-IgE (OMALIZUMAB)

La anti-IgE es un medicamento aprobado recientemente para el tratamiento del asma. En España se ha indicado en casos de asma alérgica grave.

Se trata de un anticuerpo específico contra la IgE. Se administra en inyección cada dos o cuatro semanas y bloquea la acción de la IgE, el anticuerpo responsable del desencadenamiento de la cascada de síntomas alérgicos en pacientes con enfermedades como el asma alérgica. En general, es bien tolerado y se ha mostrado efectivo. No obstante, su elevado costo y el hecho de que deba administrarse en un centro médico limita su utilización a casos restringidos.

DESENSIBILIZACIÓN

La desensibilización es un procedimiento similar al de la inmunoterapia, en cuanto que se van administrando dosis progresivamente crecientes de la sustancia que produce alergia en el paciente. Clásicamente, se había aplicado en casos de alergia a medicamentos, cuando no se disponía de una alternativa válida para realizar un tratamiento. Por ejemplo en casos de alergia a la penicilina, cuando no había tantos antibióticos como en la actualidad. Hoy en día se utiliza aún en casos muy determinados. Por ejemplo, en caso de alergia a la aspirina (ácido acetil salicílico), se emplea en pacientes con angina de pecho o infarto cardíaco en los que no baste con los otros fármacos antiagregantes de las plaquetas (fármacos utilizados para evitar que se taponen las arterias) de los que disponemos.

También se ha empezado a utilizar la desensibilización en pacientes con alergia alimentaria. Se aplica este método cuando se considera que un alimento es fundamental en la dieta (como la leche o el huevo) y es difícil evitar su ingesta de forma inadvertida.

Estos procedimientos siempre se realizan siguiendo las instrucciones del alergólogo, con un estricto control médico para poder detectar y tratar cualquier reacción adversa.




miércoles, 20 de marzo de 2013

WILHELM WUNDT

LOS INICIOS DE LA VIDA MENTAL SE REMONTAN A LOS INICIOS DE LA VIDA
WILHELM WUNDT (1832-1920)

CONTEXTO HISTÓRICO
  • Siglo V a.C., según Platón y Aristóteles, el nivel de conciencia de los animales es claramente inferior al humano.
  • Década de 1630, Descartes afirma que los animales son autómatas sin sentimientos.
  • 1859 Charles Darwin vincula a los humanos con antepasados animales.
WILHELM WUNDT

La idea que sostiene que los animales tienen mente y son capaces de pensar de algún modo se remonta a los antiguos filósofos griegos. Aristóteles distinguía tres tipos de mente: vegetal, animal y humana. La mente de las plantas se ocupa solo de la nutrición y el crecimiento. La mente animal tiene tales funciones, pero puede experimentar también sensaciones como deseo, dolor y placer, además de iniciar el movimiento. La humana, además, es capaz de razonar; según Aristóteles solo los humanos tienen conciencia de sí y son capaces de un conocimiento de orden superior.



El parecido entre humanos y animales era un tema clave para los filósofos, pero más aún para los psicólogos. En el siglo XVII, el filósofo francés René Descartes afirmó que los animales no son más que máquinas complejas movidas por reflejos. De tener razón Descartes, la observación de los animales no nos diría nada acerca de nuestra propia conducta. Sin embargo, 200 años más tarde Charles Darwin demostró la relación genética entre humanos y animales, y explicó que la conciencia se halla ya en los niveles más bajos de la escala evolutiva, y quedó claro que los experimentos con animales podían ser reveladores. Esta fue la postura de médico, filósofo y psicólogo alemán Wilhelm Wundt, que describió un continuum de vida desde los animales más ínfimos hasta nosotros. En Principios de la psicología fisiológica sostenía que la conciencia es un rasgo universal de todos los organismos vivos, y que lo ha sido desde el inicio del proceso evolutivo.

Wundt afirmaba que la definición misma de la vida implica la posesión de algún tipo de mente. En sus palabras: "Desde el punto de vista de la observación, pues, debemos tener por una hipótesis de lo más probable que los inicios de la vida mental se remonten a los comienzos de la vida en sentido amplio. La cuestión del origen del desarrollo mental se resuelve así en la cuestión del origen de la vida". Wundt sostiene que tienen algún tipo de mente incluso organismos simples como los protozoos. Si en la actualidad dicha afirmación resulta sorprendente, no nos debe extrañar que resultara totalmente descabellada cuando se formuló por primera vez hace más de 100 años.

Wundt estuvo muy interesado en probar sus teorías, y se le suele considerar el padre de la psicología experimental. En 1879, en la Universidad de Leipzig (Alemania), puso en marcha el primer laboratorio de psicología experimental. Wundt quería realizar estudios sistemáticos de la mente y la conducta humana, de entrada, mediante el examen detallado de los procesos sensoriales básicos. Esta idea animó a otras universidades de EEUU. y de Europa a establecer departamentos de psicología, muchos de los cuales se inspiraron en el laboratorio de Wundt y fueron dirigidos por alumnos suyos, como es el caso del británico Edward Titchener y el estadounidense James Cattell.

Incluso los organismos unicelulares tienen alguna forma de conciencia,
según Wundt, que sostenía que la capacidad de la ameba para devorar
alimentos indica una continuidad de procesos mentales.


OBSERVACIÓN DE LA CONDUCTA

Wundt opinaba que "la descripción exacta de la conciencia es la única meta de la psicología experimental". Aunque entendía la conciencia como una "experiencia interior", a él solo le interesaba la forma "inmediatamente real" o aparente de esa experiencia, y tal planteamiento le llevó al estudio de la conducta, cuantificable mediante "la observación directa".

Wundt hablaba de dos tipos de observación: externa e interna. La primera, la observación externa registra acontecimientos visibles en el mundo exterior, y es útil para apreciar relaciones como la de causa y efecto en los cuerpos físicos; en experimentos de estímulo y respuesta, por ejemplo. Así, si cierto nervio de una rana muerta recibe una descarga eléctrica, los músculos correspondientes se contraen y entonces la pata se mueve. El hecho de que esto ocurra incluso en un animal muerto demuestra que dichos movimientos se pueden dar sin conciencia. En las criaturas vivas, tales acciones son la base del comportamiento automático que denominamos "reflejo", como cuando, por ejemplo, retiramos enseguida la mano al tocar algo caliente.

La segunda observación, la interna, llamada "autoobservación" o "introspección", percibe y registra acontecimientos internos como pensamientos y sentimientos. Resulta fundamental para la investigación, ya que aporta información sobre el funcionamiento de la mente. Wundt estaba muy interesado por la relación entre los mundos interior y exterior, que no consideraba excluyente sino interactiva, y que describió como "física y psíquica". Y se aplicó así al estudio de las sensaciones humanas, como la sensación visual de la luz, pues dichas sensaciones son las que vinculan el mundo físico exterior y el mundo mental interior. 

El laboratorio de Wundt

Wundt, en uno de sus experimentos, pidió a los sujetos que le informaran de sus sensaciones al percibir una señal luminosa. Esta señal tenía un color, un brillo y una duración determinados, lo que garantizaba que todos los participantes experimentaban el mismo estímulo y además permitía comparar sus respuestas y repetir el experimento si fuera necesario. Tal énfasis en la posibilidad de replicación fue una referencia para los experimentos psicológicos posteriores.

En sus experimentos sensoriales, Wundt pretendía explorar la conciencia humana de un modo mensurable. Se negaba a considerarla una experiencia subjetiva, incognoscible y única de cada individuo. En los experimentos de respuesta a la luz, le interesaba el tiempo que pasaba desde que la persona recibía algún tipo de estímulo hasta que reaccionaba de forma voluntaria, y usó instrumentos diversos para medir con exactitud dicha respuesta. A Wundt le interesaban por igual lo que había de común en los testimonios de los participantes y las aparentes diferencias individuales.

Las sensaciones puras, apuntó Wundt, presentan tres componentes: cualidad, intensidad y tono sensorial. Por ejemplo, un determinado perfume puede tener un aroma dulce (cualidad), leve (intensidad) y agradable al olfato (tono sensorial), mientras que una rata muerta puede desprender un hedor (tono sensorial) fuerte (intensidad) y nauseabundo (cualidad). Según Wundt, el origen de toda conciencia se encuentra en las sensaciones, pero estas no se interiorizan como datos sensoriales "puros", sino que se perciben reunidas o compuestas en representaciones, como la rata muerta; Wundt se refirió a estas como "imágenes de un objeto o de un proceso del mundo externo". De este modo, cuando, por ejemplo, vemos un rostro con determinados rasgos, tales como el tamaño de la nariz, la forma de la boca, el color de los ojos o el corte del cabello, podemos reconocerlo como el de alguien conocido.

Nuestras sensaciones aportan detalles de forma, tamaño, color, olor y textura,
pero al interiorizarse, según Wundt, se combinan en representaciones complejas,
tales como un rostro.


LAS CATEGORÍAS DE LAS CONCIENCIAS


Usando como bases sus experimentos sensoriales, Wundt sostuvo que la conciencia consiste en tres categorías principales de acciones -representación, voluntad y sentimiento- que juntas forman la impresión de un flujo de acontecimientos unitario. Las representaciones pueden ser "percepciones", si representan en la mente una imagen de un objeto percibido en el mundo externo (por ejemplo, un árbol al alcance de la vista), o "intuiciones", si representan una actividad subjetiva (como recordar un árbol o imaginar un unicornio). Wilhelm Wundt llamó "apercepción" al proceso por el que una percepción o intuición aparece de manera clara en la conciencia. Así, por ejemplo, se puede percibir un ruido fuerte y repentino, y a continuación apercibir que se trata de una señal de advertencia que significa que uno va a ser atropellado por un coche si no se aparta de su trayectoria inmediatamente.

La categoría de la voluntad está relacionada con el modo en que intervenimos en el mundo externo; expresa nuestra volición, o voluntad, en actos que van desde levantar un brazo hasta escoger una prenda. Tal forma de conciencia se halla más allá del control y la medida experimentales. No así la tercera categoría de la conciencia, el sentimiento, que según Wundt se podía evaluar a partir de los informes de los sujetos participantes en un experimento, o de la medición de los niveles de tensión, relajación o excitación.

PSICOLOGÍA CULTURAL

Para Wundt, el desarrollo psicológico de la persona viene determinado no solamente por las sensaciones sino también por influencias sociales y culturales complejas que no se pueden replicar ni controlar en un contexto experimental. Entre dichas influencias incluía la religión, el lenguaje, los mitos, la historia, el arte, las leyes y las costumbres, sobre las cuales trató en Psicología de los pueblos, obra en diez volúmenes escrita a lo largo de los últimos 20 años de su vida.

Wundt consideraba el lenguaje una parte especialmente importante de la aportación de la cultura a la conciencia. Todo acto de comunicación verbal comienza por una "impresión general" o idea unificada de lo que queremos decir. Una vez que hemos "apercibido" este punto de partida general, escogemos las palabras para expresarlo. Mientras hablamos, estamos pendientes de la precisión con que comunicamos el significado deseado. Así, podemos decir "No es eso. Lo que quiero decir es...", y escoger otra palabra o frase para expresarnos mejor. el que escucha debe comprender el significado que trata de transmitir el que habla, pero las palabras en sí pueden no ser tan importantes como la impresión general, sobre todo si hay emociones fuertes en juego. A este respecto Wundt señalaba que un individuo suele recordar el significado general de lo que ha dicho otra persona mucho después de haber olvidado las palabras precisas que empleó.

Esta capacidad de usar un auténtico lenguaje, más allá del mero intercambio de signos y señales, muchos psicólogos la consideran en la actualidad una diferencia fundamental entre los seres humanos y el resto del reino animal. Podría haber algunas excepciones, entre ellas la de primates no humanos como los chimpancés, pero el lenguaje se considera generalmente como una capacidad propiamente humana y clave para la conciencia.

CONCIENCIA Y ESPECIE

La definición de la conciencia sigue siendo en la actualidad una cuestión muy controvertida, pero desde Wundt no ha cambiado en lo fundamental. El nivel de conciencia de los animales sigue siendo algo indeterminado, lo cual ha llevado a redactar códigos éticos que regulan la ganadería industrial, la experimentación con animales y actividades tales como las corridas de toros y la caza del zorro. Preocupa especialmente que los animales pueden sentir miedo, dolor o molestia de modo similar a como los sentimos nosotros, los humanos. La cuestión clave de qué animales poseen conciencia de sí continúa sin respuesta, si bien algunos psicólogos suponen, como el propio Wundt, que hasta los microscópicos protozoos la tienen.

1949 Konrad Lorenz cambia nuestra visión de los animales al mostrar sus similitudes con los humanos en El anillo del rey Salomón.

2001 Donald Griffin, zoólogo estadounidense, afirma en El pensamiento de los animales que estos tienen una noción del futuro, una memoria compleja y quizá incluso conciencia.

lunes, 18 de marzo de 2013

DESTRUCCIÓN DE LAS CONEXIONES INTERNAS DE LA PSIQUE

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

  • C. 50 a.C. el poeta y filósofo romano Lucrecio emplea el término dementia en referencia a la pérdida del juicio.
  • 1874 Wilhelm Wundt, tutor de Emil Kraepelin, publica Principios de la psicología fisiológica.
 Emile Kraepelin (1856-1926)

El médico alemán Emil Kraepelin creía que la mayoría de las enfermedades mentales tienen un origen biológico, y a menudo se le considera el fundador de la psiquiatría médica moderna. En su Tratado de psiquiatria, publicado en 1883, ofrecía una detallada clasificación de las enfermedades mentales, entre ellas la demencia precoz, llamada así para distinguirla de la demencia de aparición tardía, como el mal de Alzheimer.

LA ESQUIZOFRENIA



En 1883, Kraepelin describió la demencia precoz, hoy llamada esquizofrenia, como "una serie de estados clínicos que comparten una peculiar destrucción de las conexiones internas de la personalidad psíquica". Observó que esta enfermedad, caracterizada por la confusión y el comportamiento antisocial, comienza a menudo al final de la adolescencia o el comienzo de la vida adulta. Más adelante, la dividió en cuatro subcategorías. La demencia simple, la primera, se caracteriza por un lento decaimiento y retraimiento. La segunda, la paranoia, se manifiesta como un estado de miedo y manía persecutoria. La tercera, la hebefrenia, se caracteriza por el habla incoherente, y a menudo por una conducta y unas reacciones emocionales inapropiadas, como una carcajada en una situación triste. La cuarta categoría, la catatonia, es notable por la drástica limitación del movimiento y la expresión, en forma de rigidez, manteniéndose durante horas en la misma postura, o de actividad excesiva, por ejemplo balanceándose repetitivamente.



La clasificación de Kraepelin continúa siendo la base del diagnóstico de la esquizofrenia. Por otra parte, los estudios post mortem sobre el cerebro de enfermos de esquizofrenia han revelado anormalidades bioquímicas y estructurales, así como discapacidades de la función cerebral. 


La tesis de Kraepelin del origen estrictamente biológico de un gran número de enfermedades mentales tuvo una influencia duradera en el campo de la psiquiatría, y muchas de ellas siguen tratándose con medicación en la actualidad.


1908 el psiquiatra suizo Eugen Bleuler acuña el término "esquizofrenia", del griego skhizein ("dividir, escindir") y phren ("mente").

1948 la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye la clasificación de Kraepelin de las enfermedades mentales en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

Década de 1950 se utiliza la clorpromazina, el primer antipsicótico, para tratar la esquizofrenia.

CHARCOT Y LA HISTERIA UNIVERSAL

ANTECEDENTES HISTÓRICOS
  • 1900 a.C. el papiro egipcio de Kahun recoge alteraciones de la conducta en mujeres debidas a un "útero errante".
  • c. 400 a.C. el médico griego Hipócrates acuña el término "histeria" para ciertas enfermedades femeninas en Sobre las enfermedades de las mujeres.
  • 1662 el médico inglés Thomas Willis practica autopsias en mujeres "histéricas" sin hallar indicios de patologías uterinas.
Jean-Martin Charcot

El médico francés Jean-Martin Charcot, considerado el fundador de la neurología moderna, estuvo interesado por la relación entre psicología y fisiología. En las décadas de 1860 y 1870, estudió la "histeria", término usado entonces para referirse a una conducta emocional extrema en las mujeres, que se pensaba causada por problemas del útero (hystera en griego). Los síntomas podían ser la risa o el llanto excesivos, contorsiones y movimientos corporales exagerados, desmayos, parálisis, convulsiones y ceguera y sordera transitorias.

Tras observar miles de casos de histeria en el Hospital de Salpêtrière de París. Charcot definió las "leyes de la histeria", creyendo comprender completamente la enfermedad. Sostuvo que se trataba de una enfermedad hereditaria y crónica y que sus síntomas eran desencadenados por un shock. En el ataque [de histeria] todo se desarrolla según las reglas, que son siempre las mismas, válida para todos los países, todas las épocas, todas las razas, pues son, en resumen, universales, afirmó en 1882. Apuntó que el parecido de la histeria con una enfermedad física parecía aconsejar la búsqueda de una causa biológica, pero sus contemporáneos rechazaron su planteamiento. Algunos creyeron incluso que las "histéricas" de Charcot, representaban el comportamiento que él les había indicado. Pero uno de sus alumnos, Sigmund Freud, estaba convencido de que era un mal físico, y le intrigaba; y fue la primera enfermedad que describió en su teoría del psicoanálisis.



1883 Alfred Binet trabaja en el Hospital de la Salpêtrière de París con Charcot; más adelante escribiría sobre el uso de la hipnosis por parte de este en el tratamiento de la histeria.

1895 Sigmund Freud, antiguo alumno de Charcot, publica Estudios sobre la histeria.

ALERGIAS (X)

ALERGIA AL LÁTEX


El látex es una proteína natural que se obtiene de la savia del árbol Hevea brasiliensis y que se utiliza ampliamente en la fabricación de productos de goma.


Algunas personas pueden desarrollar alergia al látex, especialmente cuando el contacto con esta sustancia es frecuente. Esto le puede ocurrir a pacientes portadores de sondas urinarias o que han sido intervenidos quirúrgicamente en múltiples ocasiones, o a profesionales sanitarios que utilizan guantes de látex.


Los síntomas por alergia inmediata al látex son urticaria de contacto, asma o rinoconjuntivitis. En caso de contacto masivo con el látex, como ocurre en procedimientos médicos y quirúrgicos, se puede producir una reacción grave del tipo shock anafiláctico. También puede producirse una alergia retardada en forma de eczema de contacto, que suele deberse a los aditivos de la goma.



La proteína del látex tiene similitud con las proteínas de ciertas frutas, como el plátano, la castaña, el aguacate o el kiwi, y al ingerirlas un paciente alérgico al látex puede presentar síntomas por reactividad cruzada.

CONSEJOS EN CASO 
DE ALERGIA AL LÁTEX

Evitar el contacto con todos los objetos de látex.
  • Objetos de uso cotidiano que contienen látex: globos, guantes, preservativos, chupetes y tetinas, celo, pegamento, colchones elásticos, suelas de zapatos, mangueras, gomas de borrar, tejidos elásticos, mando del televisor, etc...
  • Objetos de uso sanitario que contienen látex: guantes, sondas, tiritas, manguitos de tensión arterial, máscaras de reanimación y de oxígeno, esparadrapo, tapones de medicamentos, etc...
  • Ante la duda, desconfiar de todo producto elástico, principalmente de paredes delgadas.
  • Llevar medalla o pulsera de alerta que indique claramente la alergia al látex.
  • Advertir siempre de la alergia al látex antes de cualquier exploración, visita, prueba, cura médica o dental, intervención quirúrgica, para que puedan atenderle en un ambiente libre de látex.
  • Disponer siempre de los medicamentos que paute el alergólogo: antihistamínicos, corticoides o dispositivos autoinyectables de adrenalina, especialmente ante situaciones comprometidas, lugares nuevos, excursiones o viajes.
  • Tras tocar un objeto de látex hay que evitar tocarse posteriormente los ojos, la boca u otras mucosas. Este tipo de contacto puede desatar una reacción importante.
  • No sólo el contacto físico, sino también la inhalación del "polvo" de los guantes o de los globos puede provocar una reacción alérgica.
  • Tenga en cuenta que muchos alérgicos al látex lo son también a frutas como el plátano, el kiwi, la castaña o el aguacate. Evite estas frutas si le producen alergia y consulte a su alergólogo en caso de duda.
  • Evitar tener en casa ficus, ponsetias y otras plantes que desprenden "leche" al estrujar sus hojas o rasgar el tallo. La similitud de este látex con el del caucho natural puede provocar reacciones.

ALERGIAS AL NÍQUEL


El níquel es un metal que forma parte de numerosas aleaciones. Es la causa más frecuente de dermatitis de contacto alérgica.

CONSEJOS EN CASO 
DE ALERGIA AL NÍQUEL


  • El níquel se encuentra en la mayoría de los objetos que llevan un baño metálico, como bisutería, utensilios de cocina, herramientas, etc...
  • Evitar ropa con hebillas, botones o cremalleras metálicas.
  • Como alternativa, utilizar objetos de aluminio, hierro, platino, plata de ley británica, acero inoxidable u oro amarillo.
  • Utilizar instrumentos y utensilios con mangos de madera o forrados con plástico.
  • Puede utilizarse un esmalte de uñas transparente para pintar los objetos metálicos que no podamos evitar tocar.
  • La piel húmeda y macerada facilita la penetración del níquel; mantener las manos secas e hidratadas.

CONSEJOS PARA DEJAR DE FUMAR



Si usted ha decidido dejar de fumar, ¡felicidades! Es la mejor decisión que puede tomar para mejorar su salud. Los siguientes consejos le pueden ayudar.
  • Decida 3 razones importantes para dejar de fumar y repáselas con frecuencia (por ejemplo: su salud, la familia, y el tiempo y dinero que malgasta).
  • Prepare una lista con los beneficios de dejar de fumar.
  • Conozca su perfil de fumador:
    • ¿A qué horas fuma?
    • ¿Qué le ha motivado para encender este cigarrillo?
    • ¿Qué actividad realiza cuando fuma?
  • Escoja un día para dejar de fumar totalmente: este será el día D.
  • A partir del día D, si tiene ganas de fumar, realice alguna de las actividades alternativas que se citan a continuación:
    • Beba agua o cítricos.
    • Haga ejercicios de relajación, descanse.
    • Coma verduras crujientes: apio, zanahoria, etc...
    • Cambie de actividad.
    • Salga a andar.
  • Evite la fatiga.
  • Si está ansioso, llame a un amigo o conocido que pueda apoyarle.
  • Revise las razones para dejar de fumar.
  • Revise los beneficios conseguidos por dejar de fumar.
  • Hágase un regalo por cada día que no fume.
  • ¡Ocupe su mente con cosas positivas!

Si recae, no se trata de un fracaso, sino de un pequeño retraso; vuelva a empezar. Si necesita más ayuda, su médico le puede indicar centros de deshabituación tabáquica.

NOTAS IMPORTANTES
  • En las enfermedades alérgicas, prevenir la aparición de síntomas es esencial, aunque no siempre es posible evitar todos los alérgenos.
  • No hay que obsesionarse; un alérgico debe llevar una vida normal, con las mínimas restricciones imprescindibles, ¡no debe vivir en una burbuja!
  • La información adecuada le ayudará a mejorar su calidad de vida.