martes, 11 de junio de 2013

TRATAMIENTO PARA EL TDAH (V)

TERAPIA PSICO-EDUCATIVA





Las intervenciones psico-educativas son aquellas que proporcionan información al propio sujeto afectado y a la familia sobre el trastorno y el manejo de determinadas situaciones. Pueden ser utilizadas como terapias en sí mismas, o bien como un componente de una terapia más extensa. Estas intervenciones pueden llevarse a cabo bajo un formato individual o grupal.

La intervención psico-educativa es esencial para esclarecer determinadas creencias erróneas sobre el trastorno. A lo largo de la intervención se da información a los afectados y a sus allegados sobre las causas, el pronóstico y los factores asociados al TDAH. Los familiares, especialmente, deben aprender a evaluar las capacidades y limitaciones del afectado, y desarrollar, en consecuencia, unas expectativas realistas en relación con su comportamiento. Por ejemplo, los familiares pueden aprender a dar instrucciones más claras y concisas que ayuden al entendimiento de las mismas por parte del sujeto, incluso escribirlas para facilitar su realización. Dividir tareas largas y complejas, en otras más simples y manejables que sean de más fácil y eficaz ejecución. Los familiares deben adoptar además un papel motivador y reforzador positivo, manifestando reconocimiento inmediato hacia los éxitos del paciente.



El conocimiento de que gran parte de las dificultades que parte de las dificultades que padece uno mismo se explican por trastorno como es el TDAH es recibido por los sujetos como un alivio y les permite descargarse de gran parte de la culpabilidad que han estado arrastrando durante años por sus "mal llamados" errores, equivocaciones o fracasos. Este conocimiento es un paso adelante que permitirá al sujeto reestablecer su nivel de autoestima, rebajar su nivel de ansiedad, de estrés, de culpabilidad y de tristeza.

TERAPIA COGNITIVA-CONDUCTUAL



Como se ha expuesto anteriormente, los sujetos adultos con TDAH, tras ser diagnosticados, tienen por delante un largo trabajo que se inicia con el análisis de las dificultades y termina en la modificación de aquellos esquemas de comportamiento que subyacen en las mismas.

Una de las terapias que mejor han desmostrado su eficacia en el tratamiento del TDAH en los adultos, es la cognitivo-conductual tanto en una intervención individual como grupal.




La terapia cognitivo-conductual se utiliza en el tratamiento de múltiples trastornos psiquiátricos. Se trata de una intervención estructurada, con sesiones delimitadas en el tiempo y objetivos y tareas definidas. Los sujetos con TDAH precisan una organización muy establecida y rígida para poder seguir las pautas correctamente. Por otro lado, sin embargo, las tareas largas, continuadas y con beneficios sólo a largo plazo no les resultan atractivas y les suponen un enorme esfuerzo mantenerlas. Por estas razones, este tipo de tratamientos se debe adaptar a las características del trastorno y de cada uno de los sujetos.

Ante esta situación, el terapeuta debe establecer un calendario de trabajo acorde con las posibilidades de respuesta del paciente y a la vez tiene que motivarlo para que se mantenga en tratamiento el mayor tiempo posible para obtener resultados exitosos.




La terapia cognitivo-conductual se basa en la interacción entre la cognición, la conducta y la afectividad. Una vez cambiado el pensamiento, podremos abordar de forma más correcta la conducta y nuestras emociones serán más positivas.

La terapia cognitivo-conductual suele llevarse a cabo en un plazo de tiempo limitado que oscila en función del trastorno y de los objetivos que se desean alcanzar. Sería razonable plantear una terapia de 12 a 15 sesiones para el trabajo de las dificultades básicas y mantener sesiones de apoyo y seguimiento en la medida necesaria. A lo largo de las mismas, se deberá hacer uso de tantas técnicas cognitivas y de comportamiento como sea necesario, en función de las características del propio sujeto, de las condiciones ambientales en las que se encuentre y de las áreas más afectadas.

Ante todos estos condicionantes, considerar un único modelo de trabajo cognitivo-conductual no sería beneficioso ni terapéutico. Por todo ello, a continuación se exponen algunas de las áreas afectadas sobre las que se debería trabajar dentro de una terapia cognitivo-conductual si el terapeuta lo considera necesario.

El manejo del tiempo es una de las dificultades con las que se encuentran gran número de sujetos con TDAH. Esta dificultad conlleva consecuencias de distinta importancia, como puede ser llegar más tarde a una cita u olvidar la existencia de la misma, no entregar un proyecto laboral a tiempo, no llevar los apuntes necesarios para una reunión por no haberla planificado, no presentar la declaración de Hacienda dentro de los plazos o llegar tarde a recoger a los hijos al colegio. Todas estas situaciones afectan en mayor o menor medida a los sujetos. Para trabajar en ellas, se utilizan listas de tareas, se enseña al sujeto a usar una agenda, o se le recomienda que tenga un tablón en la oficina o en algún lugar de paso de su casa que permita ir colocando papeles con las cosas pendientes de realizar. Cuando el paciente haya conseguido mantener estos hábitos y estas conductas empezará a organizarse él mismo y aprenderá a priorizar actividades. Aunque este tipo de planteamientos parezca fácil de ejecutar, es extrema la dificultad que encuentran en ellos los pacientes con TDAH.

La solución de problemas es una habilidad que tienen los seres humanos y que se manifiesta en mayor o menor grado en cada sujeto. Para que esta habilidad se ponga en marcha, deben existir una serie de procesos previos  que los sujetos con TDAH tienen dificultades para llevar a cabo. Hace falta que perciban el problema, que puedan definirlo y aislarlo, que generen una lista de soluciones alternativas, que valoren las consecuencias positivas y negativas de cada opción y que, finalmente, opten por aquella solución más adecuada. Todo ello genera muchas dificultades en los sujetos con TDAH. Para facilitar que todo el proceso sea integrado por el sujeto, esta técnica pretende enseñar al paciente a reconocer un problema (de difícil solución) y a aprender a desglosarlo en pequeñas partes más fácilmente solucionables.

El control de los impulsos es otro de los aspectos en que interviene la terapia psicológica. El modo en que se trabaje este aspecto irá en función de las áreas más afectadas por la impulsividad. La dificultad de controlar los impulsos lleva la individuo a actuar antes de pensar. La búsqueda de sensaciones y novedades y la necesidad de obtener beneficios inmediatos lleva al sujeto a realizar determinados actos sin valorar las consecuencias de antemano. La impulsividad también lleva al sujeto a tomar decisiones de manera precipitada y sin planificar.

A la hora de trabajar la impulsividad, las técnicas de uso más frecuente son las de control de la activación (las técnicas de relajación y respiración) y las técnicas de autocontrol y de programación conductual.

Otro de los síntomas que caracterizan a los sujetos con TDAH, es la dificultad del manejo de la agresividad. Normalmente, ante una situación que causa malestar, molestia o enfado, los sujetos pueden integrar el enfado sin dar muestras del mismo, o bien canalizarlo hacia el exterior. Esta última manera puede expresarse con agresiones verbales o físicas hacia los demás o con expresiones de molestia y enfado hacia uno mismo. Cualquiera de las dos opciones es disfuncional, cuando la reacción es excesiva. Los sujetos con TDAH pueden gritar, tener un ataque de ira o actuar con agresividad, golpeando objetos o tirándolos por el suelo. Otra respuesta, también frecuente, es la interiorización del enfado que lleva al sujeto a un estado de frustración que puede durar varios días con el consecuente aumento de los niveles de ansiedad.

A la hora de trabajar el manejo de la agresividad, se debe analizar si se inicia espontáneamente, o bien si responde a una escalada de ansiedad que el paciente acumula sin recursos para poder liberarse de ella. Debe trabajarse con técnicas como la reestructuración cognitiva (detectar y cambiar pensamientos "negativos" por pensamientos "positivos") de los acontecimientos que le alteran y la mejora de la capacidad para exponer de manera ordenada las situaciones que le molestan.

Una de las técnicas frecuentemente usadas para trabajar el control de la agresividad es el role-playing, que consiste en representar situaciones conflictivas en un entorno controlado. Conjuntamente con el terapeuta o con otros pacientes se simulan situaciones conflictivas con el objetivo de aprender maneras adecuadas de resolverlas que no impliquen agresividad.

Respecto al tratamiento psicológico, el Hospital Universitario de la Vall d´Hebró ha colaborado con la Fundación ADANA (Ayuda al Déficit de Atención en niños, adolescentes y adultos) en un proyecto de tratamiento psicológico grupal para adultos con TDAH. Aunque todos los implicados en el estudio están enormemente satisfechos de haber participado en la experiencia, son conscientes de que ha sido una pequeña muestra y de que todavía se debe invertir y estudiar mucho más al respecto.

Autores:


  • Josep Antoni Ramos-Quiroga, licenciado en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona. Coordinador del Programa de TDAH en Adultos del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari de la Vall d´Hebró de Barcelona y profesor asociado de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

  • Rosa Bosch, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona. Máster en Diagnóstico y Terapias Psicológicas por la Universidad de Barcelona. Adjunta del Hospital Universitari de la Vall d´Hebró de Barcelona. Especializada en el Programa Integral del Déficit de Atención en Adultos del Servicio de Psiquiatría.

  • Miguel Casas, licenciado en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona. Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona. Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitari de la Vall d´Hebró de Barcelona. Presidente del Consejo Asesor del plan de Salud Mental y Adicciones del Departamento de Salud de Catalunya.

Webs de interés sobre el TDAH en adultos:
  • www.deficitdeatencion.org
  • www.f-adana.org
  • www.chadd.org
  • www.help4adhd.org
  • www.trastornohiperactivo.com
  • www.nimh.nih.gov/health/publications/adhd/complete-publication.shtml
  • www.livingwithadd.com
  • www.add.org

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