jueves, 29 de noviembre de 2012

EL APRENDIZAJE

NO HACE FALTA SER UN NIÑO PARA APRENDER BIEN UN IDIOMA O A TOCAR UN INSTRUMENTO MUSICAL. EL DIRECTOR DEL CENTRO PARA EL LENGUAJE Y LA MÚSICA DE LA UNIVERSIDAD DE NEW YORK ESTABAN TAN CONVENCIDO QUE LO PROBÓ SOBRE SÍ MISMO. Y CON CASI 40 AÑOS, SIN EXPERIENCIA PREVIA, DEMOSTRÓ QUE ERA CAPAZ DE CONVERTIRSE EN MÚSICO.



Gary Marcus, renombrado psicólogo del desarrollo y asentado catedrático, con casi 40 años y decenas de artículos científicos y dos libros publicados se puso a estudiar música. Cada siete años, a los profesores en EEUU. se les da un año sabático. Y este psicólogo hacía tiempo que buscaba algo estimulante que hacer durante ese período. Desde bachillerato, tenía el deseo de aprender a tocar un instrumento, pero no lo había conseguido nunca. Además, estaba convencido de que nunca habría sido capaz, ya que no tenía ni sentido del ritmo ni del tono ni de la altura de las notas. En definitiva, un desastre musicalmente hablando. Además, en el campo del aprendizaje siempre había sido muy popular la idea de los períodos críticos, esos momentos mágicos de la niñez cuando se es más capaz de aprender un idioma o de tocar un instrumento musical, por ejemplo. Sin embargo, ya en su campo de estudio, el de la adquisición de la lengua, era escéptico de que fuese estrictamente así. No hay suficiente evidencia científica al respecto, y existen muchos casos de personas que han aprendido perfectamente un idioma no materno cuando ya eran adultos. Así que Gary Marcus decidió ser su propia cobaya.


A esta experiencia ha dedicado su tercer libro, Guitar Zero. The new musician and the science of learning (El nuevo músico y la ciencia del aprendizaje). ¿En qué momento pensó que merecía la pena escribir un libro sobre ello? Para él lo primero fue la música. Se metió en su aprendizaje durante un tiempo. Al principio empezó como si fuera un hobby. Luego se dio cuenta de que la única forma de ser bueno era dedicarse a ello todo el tiempo. Su vida profesional tiene dos facetas, la del científico y la de escritor. Así que su enfoque inicial fue el del psicólogo del desarrollo, empezó a escribir un diario, a monitorizar sus avances, de la misma forma que lo hizo para sus estudios sobre bebés aprendiendo un idioma.


La idea de escribir un libro fue la evolución natural de sus observaciones. Como dijo, ya había muchas ideas que estaban en su cabeza antes de empezar, y cuando tuvo la de escribir, al cabo de un día ya tenía claro el contenido y cómo lo quería enfocar. Lo único verdaderamente difícil fue aprender a tocar la guitarra.


Todos sus libros hablan de biología. De alguna forma, todos hablan del origen del conocimiento. El nacimiento de la mente habla de los genes y de cómo cablean el cerebro. Kluge trata de cómo la evolución hizo un trabajo imperfecto de este cableado, y este último cuenta cómo podemos estirar y apretar el cerebro, en otras palabras de cómo se puede volver a cablearlo. El primer libro fue más genético, y hablaba de la diferencia entre precablear y recablear el cerebro. La gran parte del libro se centraba en el precableado, es decir, en cómo la estructura básica del cerebro deriva de lo que está en el genoma, pero ya entonces hacía claramente hincapié en que los genes nos dejan aprender nuevas cosas. Este último se centra justamente en cómo adquirir las nuevas informaciones. De alguna manera los dos libros se compensan. En Kluge la parte más débil era la discusión sobre la creatividad: Guitar Zero le dio la oportunidad de profundizar en el tema.


Evidentemente hay diferencias estructurales importantes entre el cerebro de una persona que se dedica profesionalmente a tocar un instrumento y el de una persona que se ocupa primariamente de otras cosas. Su corteza somatosensorial, por ejemplo, es mucho más organizada y cableada finamente. Así que tienen una sensación mucho más precisa de dónde están sus dedos y son más sensibles a detalles como cuánta presión están ejerciendo sobre las cuerdas y cómo compensarlo. Las mediciones que se hacen son todavía bastante brutas, pero las diferencias se ven.


Hay partes más densas porque hay más conexiones: es lo que pasa cuando aprendes. Hay cosas que todavía no se saben, como por ejemplo lo que pasa dentro de una neurona, en cada una de las proteínas. No estamos preparados para estudiar lo que pasa directamente dentro del cerebro de una persona viva, y nadie está preparado para sacrificar su cerebro para la ciencia.



La ciencia ya cuestiona que exista una división neta para otras funciones como, por ejemplo, el lenguaje. Gary Marcus comparte esa incertidumbre. Lo que queda claro es que es una función que está distribuida por todo el cerebro, es imposible encontrar una parte exclusivamente dedicada a la música. El área de Broca, una zona del cerebro especializada en el lenguaje, seguramente juega un papel muy importante, y sin embargo no exclusivo, en la producción musical. Pero hay muchas otras áreas involucradas, como la corteza prefrontal, la circunvolución temporal superior o la amígdala. Lo que parece es que la música toma prestadas funciones de otras áreas. Es como si la música fuese el segundo empleo de la corteza auditiva, de la amígdala o de la corteza somatosensorial. También para los músicos estas partes han evolucionado para hacer otras cosas y continúan haciéndolas.


No parece sensato que una cosa tan reciente en la historia como la música sea el producto de la evolución. Nuestros impulsos sexuales han sido moldeados por la evolución, así como la forma de nuestro cuerpo. La música es más como un invento cultural, como los sistemas de escritura o un iPhone. A pesar de que a los más jóvenes pueda parecerles imposible, hace 10 años no había iPhones. Nuestro cerebro no ha evolucionado para que le gustara el móvil, no ha sido una fuerza sustancial que ha moldeado el contenido genético de nuestra especie. Simplemente está diseñado para que nos guste, con sus colores bonitos y sus pantallas de alta definición. Utiliza, igual que la música, nuestro amor hacia la novedad y, a la vez, la familiaridad. Si tuviésemos que decirle a un ser de otro mundo (si existiera) en pocas palabras qué es la música humana sería "repetición, con variación". Cuando se escucha música ambos elementos son los que, bien mezclados, dan el placer, es decir, provocan el desprendimiento de dopamina. Lo que a veces se olvida es que cosas como la armonía o el blues de 12 compases son invenciones muy recientes. Hay mucha tecnología dentro de la música.

EL GEN EGOÍSTA

Existe una teoría que se llama la del gen egoísta. Según esta teoría o esta idea lo único que les importa a nuestros genes es reproducirse. Si es cierto que todo lo que hacemos es para el interés de nuestros genes, no se entendería bien para qué se hace música. En un capítulo de Kluge se explicaba que Gary Marcus no creía que todo el placer se hace en beneficio de estos. La masturbación no se hace por nuestros genes: es un despilfarro de energía y no produce descendencia, sin embargo todo el mundo lo hace. Cierto, es más fácil que aprender a tocar la guitarra, y por eso se cree que hay más gente que goza más del primer placer que del segundo. Pero es análogo: se puede sentir placer sin que eso sea consecuencia directa de la evolución.

ANALOGÍAS ENTRE LENGUAJE Y MÚSICA


A pesar del férvido debate al respecto, de momento queda claro que al menos algo relativo al lenguaje es innato. Nacemos buscando el lenguaje, tenemos un cableado  en nuestro cerebro que otras especies no tienen. Sin embargo, Gary Marcus está menos convencido que así sea para la música. Todas las personas normales aprenden a hablar, pero hay gente -un 4% de la población- que padece un trastorno llamado amusia para la que la música es puro ruido, como por ejemplo les pasaba al Che Guevara o Sigmund Freud. Sin embargo, estas personas desarrollan sus vidas perfectamente. Gary Marcus cree que la música es una capacidad que la mayoría de la gente adquiere y que gusta. Es un poco como leer, la mayoría de la gente aprende a hacerlo, pero no es innato en el cerebro. Como la música, requiere práctica, ejercicio y se aprende en la escuela. Se tarda años en dominar la lectura. Nacemos de una forma que nos hace receptivos a la música, pero para entenderla se ha de realizar un trabajo duro. Los bebés reconocen la consonancia y la disonancia, pero no saben reconocer cuándo una pieza se acaba, no saben que un acorde menor es más triste que uno mayor o que las notas son discretas. Todo ello hay que aprenderlo.

CULTURAS Y MÚSICA


Todas las culturas tienen música, pero eso no vale para los individuos. Hay también rasgos universales: para todo el mundo la música suena o transmite más felicidad cuando es más rápida, por ejemplo, al contrario de lo que pasa cuando escuchas un idioma que no hablas. Pero no sé si esta universalidad de la música ocurría también cuando no teníamos la posibilidad de estar expuestos a la música de otras partes del mundo.

CAMBIOS DE EXPERIENCIA

Gary Marcus ha empezado toda una serie de experimentos sobre la música con los bebés que estudian. Cómo el cerebro procesa la música, cómo los niños adquieren la música, cómo se entienden los tiempos de la música... Pero este tipo de estudios tardan años antes de poder dar resultados. Su primer artículo sobre la música ha sido una discusión sobre la evolución de la música. Lo interesante es que ahora su investigación es una combinación de lo que estaba estudiando antes para el lenguaje aplicado a la música.

Recientemente, ha publicado un artículo para el New Yorker sobre la inteligencia artificial y Google. Es un tema que encuentra muy interesante y sobre el que le gustaría profundizar.

"No hay evidencia científica para decir que los períodos críticos del aprendizaje más eficaz se limitan a la niñez"
Gary Marcus, 2012



Biografía: Gary Marcus, profesor de psicología en la Universidad de New York y en su laboratorio estudia la mente, el lenguaje y la biología en bebés. Sus nuevas investigaciones  en el campo del desarrollo cognitivo le han merecido el premio Robert L.Fanz. Estudió con Stephen Pinker y, como él y Noam Chomsky, defiende el innatismo.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

RELACIONES DE PAREJA ABIERTAS

PAREJAS ABIERTAS AL PLACER


ELIMINAR LA EXCLUSIVIDAD: 
OTRA FORMA DE TENER 
UNA VIDA SEXUAL PLENA



En la sección de Apoyo Psicológico Online (APOL) de la Fundación Eduardo Punset, que coordina desde hace casi tres años, se reciben una gran cantidad de consultas, tanto escritas por hombres como por mujeres, sobre temas de pareja y de sexualidad. Sigue sorprendiendo que entrados en el siglo XXI, la sexualidad siga siendo un tema tabú con prejuicios e ideas irracionales. Es una práctica que se lleva a cabo desde los inicios de la humanidad, gracias a la cual el ser humano procrea, pero a efectos más allá de la mera práctica sexual, nada se sabe sobre nuestra sexualidad o la sexualidad de nuestro/a compañero/a. Poco se sabe sobre los efectos que tiene sobre nuestro organismo, nuestro cerebro, ni los efectos que pueden tener su práctica a nivel emocional o sentimental.



De los casi 2.500 correos que se reciben en APOL, las cuestiones que más han sorprendido han sido las relacionadas con el deseo y el placer sexual. Por poner algunos ejemplos, un consultante preguntaba si las mujeres tenían fantasías sexuales y obtenían placer de la práctica sexual, pues creía que su papel se basaba en satisfacer al hombre (increíble en estos tiempos). Otro preguntaba por qué las parejas eran infieles, pues no entendía que habiendo amor se buscase tener sexo con otras personas, y cómo podía perdonar una infidelidad. Una chica se cuestionaba qué efectos podría tener en la pareja el que fuese abierta, qué puntos a favor y en contra tenía y pedía que corroborasen su idea de que, al final, una de las dos partes siempre salía dañada. La ciencia nos aporta respuestas a todas estas dudas para ayudarnos a decidir qué hacer con nuestra sexualidad y nuestras prácticas sexuales.



Respecto al tema de las fantasías sexuales de parejas heterosexuales, Nieves Moyano Muñoz y Juan Carlos Sierra Freire, del departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Granada, descubrieron que en parejas de al menos seis meses de duración, hombres y mujeres tienen las mismas fantasías sexuales, donde se dan situaciones  y aspectos íntimos o románticos con su pareja. Aunque encontraron diferencias cuando compararon la frecuencia con que se tienen determinadas fantasías en ambos sexos. En concreto, los científicos observaron que las mujeres experimentan de modo agradable, con mayor frecuencia que los hombres, fantasías de tipo íntimo y romántico. Sin embargo, los hombres piensan con mayor frecuencia que ellas en actividades exploratorias, relacionadas con sexo en grupo o búsqueda de nuevas sensaciones, como ser promiscuo, intercambio de parejas o participar en una orgía.


Una encuesta realizada en el 2006 a nivel mundial por Durex sobre la sexualidad reveló que en España la mitad de la población se muestra a gusto con sus relaciones, pero uno de cada tres confiesa estar siempre buscando nuevas ideas sobre sexo. Ante la pregunta de si consideraban su vida sexual monótona, solo el 5% de los encuestados dijo que sí. Acabar con la monotonía es uno de los motivos que lleva a las parejas a elegir ser abierta.



SENTIMIENTOS A UN LADO



Se entiende como parejas abiertas las relaciones donde los dos miembros de la pareja pueden libremente vincularse sexualmente con las personas que quieran, dejando de lado la parte sentimental. A la pareja inicial que decide ser abierta se la conoce como primaria y a las demás parejas que se formarán de los miembros de la pareja primaria  con otras personas, parejas secundarias. Este tipo de parejas eligen no limitarse sexualmente a una sola persona, aunque sí lo hagan emocionalmente, en la mayoría de los casos. La libertad de vivir lo que uno necesita, en el plano sexual, sin perder los beneficios de una pareja estable es otra de las motivaciones que mueve a las personas que deciden establecer algún tipo de relación abierta.


Por otro lado, Kristen P.Mark, del Center for Sexual Health Promotion de la Indiana University, estudió la conducta infiel en parejas heterosexuales. Casi un cuarto de los hombres (23,2%) y el 19,2% de las mujeres indicaron que habían sido infieles a sus parejas. Entre los factores que llevaban a ser infieles se encontró un sentimiento de infelicidad dentro de la pareja y una baja compatibilidad en términos de actitudes y valores sexuales. Sentir que no se está cometiendo una infidelidad es otro de los beneficios de las parejas abiertas. Las parejas abiertas se encuentran en terreno pantanoso, pues no contemplan ni las relaciones tradicionales cerradas ni las relaciones tradicionales cerradas ni las monogamia sucesiva ni la infidelidad. Se benefician de la posibilidad de vivir sin culpa y sin castigo otras relaciones sexuales o afectivas sin renunciar a la vida de una relación estable.


Existen tantos tipos de parejas abiertas como parejas dispuestas a tener una unión abierta. Existen acuerdos y reglas particulares en cada una, que pueden variar también en función del momento de la relación. Algunas parejas establecen que solo mantendrán relaciones sexuales con otras personas, dejando de lado el terreno emocional; otras incluyen el aspecto afectivo en sus relaciones secundarias. Existen las que pactan contar con detalles sus relaciones, considerándose el ocultamiento como un engaño, mientras que otras prefieren no saber nada de los encuentros sexuales del otro. También hay parejas que pactan no practicar sexo con la misma persona más de dos veces, y otras que se convierten en parejas de tres. No hay recetas ni estructuras predeterminadas, cada pareja debe encontrar la idiosincrasia que mejor se adapte a su modo de ser, sentir y vivir.


"SENTIR QUE NO SE ESTÁ COMETIENDO UNA INFIDELIDAD ES UNO DE LOS BENEFICIOS DE ESTE TIPO DE RELACIONES. EXISTEN TANTOS TIPOS DE PAREJAS ABIERTAS COMO RELACIONES DISTINTAS. LA CLAVE ES QUE LAS DOS PARTES ESTÉN DE ACUERDO"



LA VARIEDAD DEL KAMA SUTRA


Aunque socialmente es conocido como un libro de posturas sexuales, el Kama Sutra, obra del religioso y escritor hindú Vatsiaiana, escrito entre el siglo I y el siglo V, es un libro que trata sobre el comportamiento humano en relación a la sexualidad, como su título completo indica: Vâtsyâyana Kâma Sûtra (Los aforismos sobre la sexualidad de Vatsiaiana). En palabras del propio autor, se trata de un libro cuya intención es que "el lector se convierta en una persona que sepa dominar sus sentidos" a la hora de desempeñar su papel de amante. A lo largo de siete capítulos se describen situaciones relacionadas con la pareja. 



Los temas son:
  1. Una extensa introducción sobre el sexo en general, su lugar en la vida de un hombre, y una clasificación de las mujeres;
  2. El acto sexual, donde se describen con profundidad temas como las posturas sexuales, los preliminares, distintos tipos de besos, el sexo oral, los tabúes y las orgías;
  3. Sobre la elección de esposa, el cortejo y el matrimonio;
  4. Sobre la esposa y su conducta adecuada y esperada;
  5. Sobre cómo relacionarse con las esposas de otros, donde el tema central es la seducción y el flirteo;
  6. Sobre las cortesanas o prostitutas; y
  7. Sobre atraer a otras personas.


Leer el Kama Sutra, no solo como inspiración sexual de nuestras fantasías inconfesables, sino como un libro donde se relata el modo de vida de la época, las experiencias sexuales y relacionales, puede ayudar a conocer más la cultura oriental y, especialmente, sobre su inexistente tabú en cuanto al sexo y las relaciones sexuales.

INSEGURIDADES Y CELOS



Las fantasías sexuales son un indicador de la salud sexual de las personas, puesto que quienes las niegan, pensando que son algo obsceno, malo o inaceptable pueden llegar a desarrollar una psicopatología. La mayor parte de las personas que sienten, han sentido o sentirán fantasías sexuales a lo largo de su vida tienen un desarrollo sexual más adaptativo y enriquecedor. Cohibir o negar el deseo sexual y las fantasías que lo acompañan conlleva sentimientos de vergüenza o culpa, así como insatisfacción y un mal ajuste sexual. Tener fantasías sexuales no significa que se hagan realidad, pues depende de uno mismo y de la pareja llevarlas a cabo. Y justo en este aspecto se encuentra el primer peligro de las relaciones abiertas. Interpretar que un miembro de la pareja tiene deseos y fantasías sexuales con otras personas, fuera de la relación, puede provocar la inseguridad de que sexualmente ya no sienta atracción y deseo hacia él o ella, y por tanto, que necesita de estímulos externos para que la llama del deseo esté viva.



Por otro lado, los celos son grandes enemigos de las relaciones abiertas y liberales. Se definen como la sospecha, inquietud y recelo de que el ser amado quiera a otra persona. Los celos están relacionados con la parte afectiva y emocional de la relación, más que con la física o sexual. Entonces, ¿por qué sentir celos cuando se trata simplemente de tener relaciones sexuales con otras personas? Esto se debe a que durante mucho tiempo, por motivos culturales, sociales, políticos y religiosos se ha relacionado la parte emocional del ser humano con la sexual. Para criar a la prole, la hembra necesitaba del macho, y este no iba a cuidar y proporcionar la ayuda necesaria para la crianza si mantenía relaciones con otras hembras. Entonces, el pacto de fidelidad y exclusividad por parte del macho proporcionaba confianza y seguridad a las hembras. Pero como el matrimonio formado por Judith Eve Lipton, psiquiatra del Swedish Medical Center en Washington, y David Barash, psicólogo de la Universidad de Washington, afirman: la monogamia sexual no es natural.



DEBEMOS SABER



No todo el mundo está preparado para vivir una relación abierta, pues desprendernos de los celos y la inseguridad que surgen es difícil. Del mismo modo que resulta complicado sentir que el cariño o el compromiso que la pareja primaria siente hacia la persona amada es único y especial, independientemente de las parejas secundarias sexuales o afectivas que tenga. Definir desde un primer momento qué tipo de relación se quiere tener o se está dispuesto a tener es el mejor método para que este tipo de relación funcione. Se recomienda que las parejas se preparen durante un tiempo antes de iniciarse en esta práctica, reforzando su relación desde la comunicación de miedos, dudas e inseguridades. Un inicio progresivo, teniendo en cuenta en todo momento los sentimientos de la pareja, será el paso definitivo para descubrir si este tipo de relación encaja o no.


Sincerarnos y expresar nuestros deseos, miedos, sentimientos y frustraciones al otro resulta difícil, pues tememos que al expresar lo que sentimos vayamos a perderlo o nos deje de querer. Si una persona elige estar con otra es por su idiosincrasia, por todas esas cosas que la conforman, que la hacen única y especial. No aceptar algunas partes de ella es no quererla tal y como es, y tratar de cambiarla desde el chantaje emocional o no querer conocerla a fondo, hará que se tenga una relación con alguien desconocido. Expresar nuestros sentimientos con confianza y calma y atender a los pensamientos y sentimientos del otro sin prejuicios, desde la escucha activa, hará que se pueda comunicar y negociar qué aspectos está dispuesto a hacer, dar o ceder por el otro y cuáles no. Varias son las investigaciones que corroboran la importancia de la comunicación en las relaciones sentimentales.


Linda C.Robinson y Priscilla W.Blanton, en un trabajo titulado Marital Strengths in Enduring Marriages, estudiaron parejas que llevaban, en promedio, 40 años de casados y encontraron que las características que afectan a la satisfacción y la estabilidad marital son la intimidad, el compromiso, la comunicación y la congruencia entre lo que sienten, piensan y hacen los dos miembros. Reforzar la pareja a través de la comunicación y la expresión emocional hará que existan mayores niveles de satisfacción y confianza, y la relación abierta fluya con éxito.



Cada pareja debe experimentar para encontrar la modalidad que les permita sentirse más plenos y felices. No hay nada establecido, solo el respeto y la búsqueda de la felicidad de uno mismo y del otro.

¿LA PROMISCUIDAD ES HEREDADA?


Wolfgang Forstmeier, investigador del Instituto Max Planck de Ornitología de Seewiesen (Alemania), después de estudiar a varias especies de pájaros, especialmente a las hembras del pinzón cebra, ha descubierto por qué son infieles desde que nacen. La respuesta está en los genes, específicamente en los alelos, que heredan de sus padres. Algunos tienen variantes genéticas que provocan que aumente su actitud promiscua, lo que hace que la especie se mantenga y sea variada. En un 50% de los casos las hijas hembras heredan la variante genética de la promiscuidad, lo que hace que estén más interesadas en mantener relaciones con otros pájaros que con sus parejas. A diferencia de los machos, no se trata de una acción evolutiva ni beneficiosa para ellas, lo que demuestra que no todos los comportamientos que se mantienen en la naturaleza son adaptativos.


COOPERACIÓN Y GENEROSIDAD

NUESTRO PRIMER IMPULSO 
ES LA COOPERACIÓN



Investigadores de las universidades de Harvard y Yale han puesto a prueba la generosidad humana y han llegado a la conclusión de que el primer impulso es ser cooperativo. Por el contrario, las decisiones reflexionadas llevan a un comportamiento egoísta. 

David Rand

"Hemos demostrado a través de 10 experimentos que el primer impulso de las personas es cooperar con los demás, mientras que pensar durante más tiempo conduce al egoísmo", explica David Rand, investigador de la Universidad de Harvard y autor principal del estudio publicado recientemente en la revista Nature


Las cinco primeras pruebas sondearon el tiempo que invertía la gente en tomar sus decisiones: aquellos que actuaban más rápido tenían una respuesta cooperativa. "Esto sugiere que la cooperación es intuitiva y automática", asegura Rand, a la agencia de noticias SINC. Otro tipo de experimentos obligó a un grupo de personas a tomar decisiones rápidamente, y otras, a detenerse y pensar. "Encontramos lo mismo: obligar a la gente a reaccionar rápido incrementó la cooperación, mientras que obligarlos a pensar hizo crecer el egoísmo", añade el experto. La prueba definitiva fue relacionar estos resultados con el pensamiento intuitivo y el reflexivo. En lugar de utilizar la velocidad de decisión, antes de decidir qué hacer, los individuos tuvieron que recordar un momento de su vida donde el razonamiento intuitivo o el reflexivo les hubiera resultado satisfactorio. "Estamos hablando de situaciones en las que existe una tensión entre lo que es mejor para el individuo y lo que es mejor para el grupo", apunta Rand. Los autores no han investigado si este tipo de cooperación humana es innata al individuo. El investigador apunta a que inciden el aprendizaje y la cultura.


martes, 27 de noviembre de 2012

PROBLEMAS CON LAS DROGAS (5)

PROBLEMAS DE DESARROLLO


El uso que chicos cada vez más jóvenes hacen de la droga es motivo de alarma entre los adultos. En los años sesenta los principales consumidores de marihuana eran estudiantes de los primeros años de universidad. Hoy la marihuana es de uso corriente en los colegios secundarios y, en algunas partes de Estados Unidos, en las escuelas primarias. Una proporción significativa de los adolescentes han probado la cocaína, el alcohol, el tabaco, los tranquilizantes, los solventes, los psicodélicos y, con toda probabilidad, otras drogas. Las drogas prevalecen tanto en las escuelas rurales como en las urbanas y parecen atravesar las fronteras de todos los grupos étnicos.


Los padres, los maestros, los médicos y los abogados, en general, dan por cierto que el uso de las drogas que hacen los adolescentes es especialmente peligroso. Temen que causará daño físico y psicológico permanente, y que creará además generaciones enteras de drogadictos, criminales y zombis. Podría bien ser verdad que los adolescentes sean más susceptibles a los efectos negativos de las drogas que los adultos, pero hay poca evidencia real para sostenerlo; entre los indios nativos norteamericanos que hacen uso ritual de drogas, los adolescentes son con frecuencia expuestos al uso de psicodélicos naturales a edades muy tempranas, sin que sufran ningún daño aparente. Sin embargo, el contexto social del uso de psicodélicos entre estos pueblos es diferente de toda forma de uso que se haga en los grupos sociales mayoritarios.


Los psicólogos de menores dicen que la adolescencia es, en el mejor de los casos, una época difícil. Los adolescentes tienen que entendérselas con una cantidad de problemas y presiones. Algunos de ellos provienen de los cambios hormonales internos y, además, a medida que se aproximan a la edad adulta, tienen que afrontar las cambiantes expectativas sociales. Una seria preocupación entre los psicólogos es que en este turbulento panorama, el agregado del problema de las drogas va a hacer las cosas cada vez más difíciles. Otra preocupación es que algunos menores van a acudir a la droga para evitar afrontar las soluciones que habrán de buscar, si es que quieren llegar a una edad adulta sana. En este momento no hay aún estudios sobre adultos que empezaron a tomar marihuana cuando eran adolescentes. Lo más probable es que, cuando se disponga de esos estudios, los resultados eliminarán los mayores temores al respecto. Sin embargo, hasta que se disponga de esos resultados, lo más prudente es presumir que el consumo de droga por parte de menores es un riesgo mayor y que, por debajo de cierta edad, el consumo de drogas puede alterar el normal desarrollo mental y emocional. Para decirlo de manera suave: es probable que el uso de drogas psicoactivas durante la niñez y adolescencia como medio para evitar el tedio, los conflictos y otras sensaciones negativas, resulte en patrones malsanos de consumo de drogas, que persistirán y causarán problemas en etapas posteriores de la vida.



PROBLEMAS LEGALES

Ser arrestado por posesión de drogas puede ser devastador. En el mejor de los casos puede costar gran cantidad de tiempo y dinero (incluyendo la requisación de la casa, el coche y otras pertenencias). En el peor, puede someter a los horrores de la prisión, y dejar un borrón permanente en el libro de vida. Las leyes vigentes sobre la droga son el producto de los miedos y prejuicios de la sociedad y, sin duda, impactarán a un observador imparcial como irracionales, si no demenciales. En algunos estados de Norteamérica, las personas convictas por tráfico de drogas en menor escala son tratados más duramente que los violadores, los asaltantes a mano armada e incluso los asesinos. Es evidente que las leyes sobre la droga han hecho más daño que beneficio, pero la realidad es que existen y están en vigencia. En Estados Unidos, la guerra en curso contra la droga ha provocado leyes aún más duras, con condenas mínimas obligatorias y "tolerancia cero", incluso para poseedores ocasionales de pequeñas cantidades de marihuana. Las personas que comparten drogas con los amigos pueden ser consideradas por la ley como traficantes. Por lo tanto están sujetas a serias penas, si son convictos.


Si se complica uno de cualquier manera con las leyes sobre la droga, debe recurrir sin pérdida de tiempo a un abogado especializado en este asunto. Si no se sabe a quién recurrir para conseguir información y se tiene poco o ningún dinero, debe uno ponerse en contacto con la oficina local de servicios sociales, que aparece en la guía de teléfonos de la mayor parte de las ciudades. Los trabajadores sociales pueden aconsejar y ayudar a encontrar un abogado.





lunes, 26 de noviembre de 2012

PROBLEMAS CON LAS DROGAS (4)

PROBLEMAS SOCIALES Y DE CONDUCTA



Tomar drogas puede llevar a una cantidad de problemas con otras personas. Muchos consumidores de droga tienen sentimiento de culpabilidad por usarla, y su sentimiento de culpa suele ser un obstáculo para llegar a la intimidad. El uso de drogas ilegales pone automáticamente en conflicto a la persona con las autoridades, los padres, los maestros y los empleadores. Hoy, una de las causas más comunes de tensión familiar es que los padres sospechen o descubran que la hija o el hijo está usando drogas. El asunto es de índole tan emocional, que la mayor parte de las personas es incapaz de tratarlo abiertamente. A menudo crea un clima de desconfianza y malentendidos que permea todos los aspectos de la vida familiar. El uso de drogas puede también aislar a un chico de la corriente general de sus compañeros, conduciéndolo a la compañía de otros compañeros, también consumidores de droga. Así limita sus posibilidades de relación social equilibrada. Por supuesto no son los hijos los únicos que deben afrontar problemas por el uso de drogas: las diferentes preferencias de drogas recreativas es origen frecuente de conflictos en la pareja y puede incluso terminar en la ruptura del matrimonio.

Mi droga preferida es el vino. Al terminar un día difícil dos vasos de buen vino me levantan el  ánimo. John también bebe vino, pero para entonarse prefiere la marihuana. En los últimos años nuestras diferencias sobre el uso de drogas se han convertido en un problema para nosotros. Que a mí no me guste la marihuana me separa de los amigos más íntimos de John y debilita las relaciones entre nosotros. No creo que las parejas casadas lo tengan que hacer todo juntos, pero éste es un asunto de importancia y, mi incapacidad para compartir los "viajes" de John, me preocupa. Además encuentro que me molestan sus amigos fumadores porque entonces soy "la de afuera", "la mujer seria", cuando estoy cerca de ellos. Y, sin embargo, sé que si reprendo a John lo estoy echando de casa para que se vaya a otro sitio a disfrutar sus vuelos con alguien que no sea yo.  -Mujer casada de 35 años-

La gente que hace abuso de drogas -sean legales o ilegales-,  se encuentran por lo general en un grave conflicto social en todos los niveles. El padre alcohólico que no puede mantener a su familia y se pelea con sus amigos y colegas es el ejemplo clásico. Otro es el del adicto a la heroína que roba a un amigo o a la propia familia para pagar su próxima dosis. De hecho es raro encontrar a una persona que abuse de la droga y que no provoque algún grado de conflicto social.


Las leyes sobre la droga de nuestra sociedad constituyen el problema social de la gente que elige consumir drogas ilegales. En primer lugar, las drogas ilegales son muy caras. Comprarlas con regularidad suele significar terminar con los recursos económicos de una persona. En segundo lugar, aunque los usuarios ocasionales obtienen por lo general la droga a través de un amigo, en algún punto las líneas de provisión lo conectan con el mundo de la criminalidad. Los abusadores de droga tienden a ponerse en algún momento en contacto directo con ese mundo, sobre todo si empiezan ellos también a hacer ventas ilícitas para costear el gasto de la adicción.


Los peligros de ponerse en contacto con los traficantes profesionales de la droga no pueden exagerarse. Muchos traficantes manejan grandes sumas de dinero, van fuertemente armados y viven en un mundo paranoide de atracos, palizas e "informadores". Es también probable que quienes siembran o contrabandean drogas en alta escala sean apresados en las redadas de los agentes federales. La bajeza del mercado de drogas es consecuencia directa de las leyes que criminalizan la posesión o venta de sustancias reprobadas. Los agentes oficiales encargados de la aplicación de estas leyes a menudo se conducen de manera tan poco recomendable como aquellas a quienes tratan de cazar. Violan las libertades civiles y emplean la violencia sin contemplaciones para atrapar a los traficantes de droga.


Por desgracia, los traficantes principales raramente están al alcance de la ley porque, en general, son suficientemente ricos, astutos y poderosos como para seguir en el negocio. En lugar de caer sobre estos personajes, la aplicación de la ley cae con desproporcionado peso sobre los vendedores al por menor y los consumidores. En los años recientes el peso de la ley ha caído con tanta fuerza sobre esta gente que las prisiones y los tribunales norteamericanos están sobresaturados.


Una versión totalmente diferente del problema surge de la asociación con personas intoxicadas por las drogas, sean legales o ilegales. La intoxicación aumenta la incidencia de accidentes y los conflictos de todas clases. Si uno acompaña o aparece en público con amigos drogados, puede llegar a sufrir las consecuencias de las torpezas que cometen.

La razón principal por la cual mis amigos y yo vendemos drogas es el dinero.
Además da mucho estatus. Es decir, si uno tiene dinero y drogas, tiene automáticamente
poder y prestigio. La gente dice que uno debe estar  loco para correr el riesgo, pero al mismo
tiempo nos tienen envidia, ésa es la verdad.
-Chico de College de 17 años- 

Los conductores borrachos son tan peligrosos para sus pasajeros y para la gente que va por la ruta como para ellos mismos. Uno tiene la posibilidad de aceptar o no que lo lleven, como se hace con conductores entonados por efecto de la marihuana o los psicodélicos, o por la influencia de cualquier otra droga que afecte la pericia en la conducción. Puede ser muy difícil rechazar viajar con amigos, cuando se tiene la convicción de que están demasiado drogados, pero aprender a hacerlo puede salvar de heridas graves o de la muerte. En Suecia, donde el alcoholismo es corriente y conducir borracho está fuertemente penalizado, la costumbre social ha establecido que uno de los miembros del grupo que asiste a una fiesta debe abstenerse de beber esa noche para poder conducir a la vuelta. Dado que esta costumbre no se ha extendido entre nosotros, las personas que se relacionan con otras que usan drogas están obligadas a aprender a juzgar cuándo deben volver por su cuenta. En Estados Unidos, la policía cuenta ahora con un test muy efectivo para identificar en el lugar a conductores que han consumido droga. El test se basa en el registro de los movimientos involuntarios horizontales de la mirada (nistagmo), y es capaz de detectar el estado de intoxicación provocado por la mayoría de las drogas.


Además, dada la ampliamente aceptada práctica del test de orina y el método aún más nuevo del análisis de una muestra de cabello, quienes consumen drogas recreativas ilegales corren más peligro que nunca. Muchos empleadores exigen a sus trabajadores que se sometan al test de orina al azar, y analizan también por este método a quienes solicitan trabajo. Tests positivos significan por lo común la pérdida del empleo.




sábado, 17 de noviembre de 2012

PROBLEMAS CON LAS DROGAS (3)

DROGAS Y EMBARAZO


Si consumen drogas durante el embarazo -cualquier droga-, las mujeres exponen a sus niños al daño de éstos. Muchos médicos aconsejan hoy a las madres no tomar drogas de ninguna clase durante los tres primeros meses de embarazo y, las menos posibles hasta el final. 


Las drogas psicoactivas no son excepción. En la década de los años 60 nacieron miles de niños con severas deformaciones físicas, cuyas madres habían tomado un sedante, la talidomida, recetado como un "seguro" relajante para favorecer el sueño.


Las drogas recreativas pueden ser también peligrosas para el feto pero, en la mayoría de los casos, los daños precisos no se conocen. Se sabe bien que las madres que fuman muchos cigarrillos de tabaco tienen una alta proporción de abortos, sus niños recién nacidos pesan menos de lo normal, son más susceptibles a las infecciones y mueren con más frecuencia en la infancia. 



Ingerir alcohol durante el embarazo también aumenta los defectos de nacimiento. Desgraciadamente no se conoce la cantidad de alcohol que una madre puede beber sin riesgo para el hijo.


La mayoría de las drogas llegan al feto y lo afecta de alguna manera. Por ejemplo, las madres adictas a la heroína paren hijos con adicción a la droga, quienes deben ser tratados durante los primeros días de vida, por el retiro brusco del opiáceo en el momento de nacer. Dado que éstos son hechos comprobados, las madres deberían hacer un esfuerzo para interrumpir todo uso de drogas psicoactivas hasta después del parto. E incluso después, si dan de mamar al niño tienen que tener mucho cuidado: si toman drogas, la leche puede contener una cantidad suficiente de éstas como para afectar al niño. Fumar alrededor de un niño puede llevar también drogas a su sistema. Los niños recién nacidos son además muy sensibles a los humos de todas clases.



PROBLEMAS PSIQUIÁTRICOS


El problema psiquiátrico agudo más común es el pánico. Lo típico es que la persona que tome la droga sienta que empieza a actuar y se convenza de que se está muriendo o volviendo loca. Las reacciones de pánico se dan por lo general en personas con poca experiencia en drogas y, en especial, en ambientes que provocan ansiedad. Un adolescente que nunca ha fumado marihuana, y se siente presionado por el ambiente al fumar por primera vez, es un buen candidato para sufrir una reacción de pánico. La gente a quien se le da droga sin que se dé cuenta o que, inconscientemente, está llegando a dosis a las cuales no está acostumbrada, tiene también buenas probabilidades de sentir pánico. Los pánicos pueden ser muy dramáticos. Ocasionan agitación, sensación de indefensión e incoherencia y se convierten en una causa de gran ansiedad para los demás. La ansiedad que producen en los demás actúa a su vez, reforzando la reacción de pánico del paciente.


Algunas veces los médicos han diagnosticado mal las reacciones de pánico como episodios psicóticos, con lo cual han prolongado la duración de estos episodios al confirmar los temores del paciente de que se está volviendo loco. Las personas que entran en pánico necesitan que se las tranquilice, dándoles sensación de seguridad, de ser posible a través de alguien con experiencia, por ejemplo un trabajador social de un centro para el control de la adicción. No se les debe administrar sedantes, tranquilizantes u otras drogas psicoactivas. La sala de emergencias de un hospital no suele ser un buen sitio para el tratamiento del pánico porque puede producir más ansiedad que sensación de seguridad. La mayoría de las reacciones de pánico termina rápidamente... siempre que no se la prolongue con un tratamiento inadecuado.


Las pseudoparanoias y los "malos viajes" son similares a las reacciones de pánico y son también, en gran parte, resultado de la actitud y el ambiente. Como el pánico, éstos ceden si se los deja evolucionar por sí mismos.


Las reacciones psicóticas verdaderas se desencadenan ocasionalmente por experiencias con la droga, pero no son ni mucho menos tan frecuentes como las reacciones de pánico. Así como la primera experiencia sexual, el abandono de la casa para marchar al colegio o la pérdida de un trabajo pueden desencadenar una psicosis, también lo puede hacer una experiencia estresante con la droga. Una persona que sufre un trastorno mental después de tomar una droga y continúa perturbado cuando el efecto de ésta ya ha desaparecido, tiene que consultar con un profesional.


La salida de la droga (crashing) presenta problemas especiales. Las personas que han tomado drogas para sentirse bien, pueden sentirse deprimidas cuando el efecto pasa. No sólo puede ocurrir que esta depresión induzca una mayor frecuencia del uso de droga y el aumento de dosis, sino que la situación puede transformarse en un problema psicológico crónico. Los psiquiatras ven hoy frecuentes casos de depresión en consumidores contumaces de cocaína. Una depresión similar puede ocurrir con el uso de cualquier droga psicoactiva. La depresión es un componente común en quienes consumen simultáneamente alcohol y depresores, y en los dependientes de estimulantes.


A los cruzados contra la droga les gusta citar muchos otros problemas psicológicos crónicos, que suponen conectados al consumo. Pero hay poca evidencia en apoyo de estas afirmaciones. Parece haber una base farmacológica para paranoias y alucinaciones que ocurren en personas que se "chutan" anfetaminas. El alcohol puede ciertamente causar daño cerebral y producir claros perjuicios en la función mental. El uso abusivo de cocaína causa a menudo cambios de personalidad del tipo de la irritabilidad, la paranoia y la hostilidad. El uso abusivo de otras drogas puede estar también relacionado con otros problemas psicológicos mayores, pero no está claro si estos trastornos son consecuencia directa de la droga.

Por ejemplo, se ha utilizado mucho la expresión "quemados por la droga" (gente joven que se supone permanentemente dañada por el uso abusivo de la marihuana, los psicodélicos y otras drogas ilegales). No hay duda de que hay muchas personas que terminan como confusos despojos sin propósitos en la vida, después de haber tomado montones de drogas. Pero ¿cómo estaban esas personas antes, y qué otros factores desempeñaron un papel en el cambio? En los años sesenta, muchos de ellos vivían en comunas o eran miembros de sectas religiosas exóticas antes de abusar de las drogas. Es fácil culpar a las drogas, pero falta evidencia sobre su papel como causa.

Un ejemplo todavía más claro de la falsa causalidad de la droga en el problema es el síndrome de falta de motivación. Como ya se sabe, tiene mucho más sentido ver el fumado abusivo de marihuana como resultado de la falta de motivación, que como su causa. Muchas personas sin motivación fuman montones de marihuana, pero también lo hacen personas motivadas. Si no existiera la marihuana, los no motivados actuarían de alguna otra manera no productiva. La tendencia  a mirar las drogas que se rechazan como causa de conducta reprobable es fácil de entender, pero no es científicamente válida y no ayuda a resolver los problemas reales asociados a las drogas.