martes, 30 de octubre de 2012

DROGAS MEDICINALES - HERBORISTERÍA - PSICOESTIMULANTES (SMART DRUGS) (II)

PREPARACIONES LEGALES



JARABES PARA LA TOS

Los jarabes de venta libre (EFP) para la tos tiene una composición variable. Algunos contienen drogas claramente psicoactivas. Otros contienen conocidos depresores como, por ejemplo, el alcohol y el cloroformo; otros estimulantes como la fenilpropanolamina; otros antihistamínicos, y otros, derivados del opio que se califican de no narcóticos. Algunas personas que están desesperadas por conseguir drogas y no pueden, a veces consumen grandes cantidades de estos preparados con la intención de entonarse.



El principal EFP para la tos contiene una droga llamada dextrometorfán, un pariente de la codeína que tranquiliza el centro de la tos pero no produce euforia, dependencia ni otros efectos característicos  de los narcóticos. Con todo, puede causar somnolencia y deprimir el centro respiratorio.

REMEDIOS PARA LOS RESFRÍOS  



Las cápsulas y tabletas para aliviar los síntomas del resfrío constituyen una gran proporción de todas las drogas EFP. Como los jarabes para la tos, son una mezcolanza de drogas de diferentes potencias y efectos. Los ingredientes más comunes son los antihistamínicos; la aspirina y otros analgésicos, las drogas de las solanáceas para disminuir las secreciones de la nariz y de la garganta; y la fenilpropanolamina para contrarrestar los efectos sedantes de los otros ingredientes. Para darles un aspecto exótico y de poder, estas drogas se presentan en general en tabletas multicolores y en cápsulas relumbrantes. Si afectan el progreso del resfrío o reducen los síntomas de manera efectiva, es cosa discutible. Incluso si verdaderamente reducen los síntomas, pueden alargar el resfrío en sí al hacer que la gente esté menos consciente del proceso y cuide menos de sí misma. Lo que sí está claro es que los EFP para el resfrío pueden afectar el ánimo, por lo general en aspectos no deseables. Entre los métodos alternativos para tratar el resfrío y evitar estos problemas están los baños calientes, la toma adicional de líquidos, comer menos, aumentar el tiempo de descanso y evitar las circunstancias de estrés y estimulación.

DESCONGESTIONANTES NASALES

Uno de los efectos físicos de los estimulantes es producir la constricción de los vasos sanguíneos de las fosas y los senos nasales. La constricción retrae las mucosas de esas áreas y mejora el paso del aire. El efecto es temporal y, cuando pasa, lo corriente es que siga un proceso inverso o de rebote, en el cual las vías de paso del aire se congestionan más que antes. Este patrón de respuesta es similar al que ocurre con los bronquiodilatadores.

Los antiguos inhaladores nasales contenían tiras de papel impregnados con anfetaminas. Muchos consumidores se sentían estimulados por el inhalador, algunos se sentían entonados y se hacían dependientes. Hubo quienes llegaban incluso a romper el contenedor para sacar los papelillos que tenían la anfetamina  y aplicársela por otras vías. Con el tiempo los fabricantes dejaron de usar anfetaminas en los inhaladores nasales y los reemplazaron por otras drogas que, sostienen, son menos estimulantes y menos proclives a provocar adicción.

Hoy, los inhaladores y vaporizadores EFP, que se venden para destaponar la nariz, no son considerados psicoactivos. Algunos de los inhaladores no contienen drogas sino sólo sustancias aromáticas como el mentol. Puede ser agradable usarlos, pero no son, ni mucho menos, tan efectivos como los que contienen constrictores de los vasos sanguíneos. Los vaporizadores y los inhaladores que contienen drogas operan con certeza muy rápidamente, pero, aunque los fabricantes pretendan otra cosa, son aún estimulantes y frecuentemente causan dependencia.

No todo el que usa estos productos experimenta estimulación general, pero quienes recurren a ellos pueden desarrollar el hábito. Lo más probable es que el mayor riesgo de dependencia provenga de la naturaleza pasajera del alivio que ofrecen. si se continúa usándolos, para combatir el rebote posterior a la dosis inicial, las persona se sienten pronto incapaces de respirar sin ellos. Preparaciones con efecto más prolongado pueden ser más seguras en este aspecto.



Hay unas pocas formas orales disponibles: por ejemplo la pseudoefedrina (Sudafed), un pariente cercano del estimulante original, la efedrina. Como entra por la boca y no por la nariz es menos probable que provoque el efecto de rebote y la dependencia, pero para algunas personas y en dosis altas, es sin duda un estimulante. A nuestra vieja conocida, la fenilpropanolamina, se llama a menudo descongestionante oral cuando aparece en remedios EFP, tanto para el resfrío como en jarabe para la tos. Por supuesto, es también un estimulante.

SUPRESORES DEL APETITO

ESTA CAJA DE TABLETAS CONTIENE FENILPROPANOLAMINA: UN ESTIMULANTE.
LO TOMAN COMO COMPLEMENTO DE MUCHAS DIETAS

Por lo general, contienen fenilpropanolamina y se las envasa para que se parezcan a las anfetaminas.

LEVANTADORES (uppers) EFP

ESTA PROPAGANDA DE CAFEÍNA CON LIMÓN PARA DARNOS ENERGÍA
LAS PODEMOS VER EN CUALQUIER ESTABLECIMIENTO


La cafeína se vende en numerosas farmacias por mucho más de lo que vale, bajo astutos disfraces hechos para sugerir que son poderosas anfetaminas. Por ejemplo, un producto llamado Caffedrine contenido en grandes cápsulas de liberación retardada, de color verde y blanco, tiene un aspecto prácticamente igual o similar que el de la droga farmacéutica Dexamyl. Sin duda, algunas de las personas que la compran la vuelven a vender en el mercado negro como Dexamyl a compradores desprevenidos. Más viejos y más honestos productos son el Vivarin y el No-Doz, que se venden en forma de simples tabletas blancas. Si estas píldoras son más efectivas que el café o el té, es sólo porque el público está convencido de que los son.

DEPRESORES EFP

Una variedad de productos para reducir la ansiedad durante el día (Compoz, por ejemplo), o para favorecer el sueño a lo largo de la noche (Nytol, Sominex) están disponibles sin receta en las farmacias. Se usan extensamente como análogos de tranquilizantes menores y de píldoras para dormir, que necesitan prescripción médica. Todos ellos contienen antihistamínicos, por lo común pirilamina y deoxilamina. Como ya hemos señalado, estos medicamentos no son inocuos y afectan la función mental de manera desagradable. En general producen somnolencia, pero pueden también producir depresión y crear hábito.

Para el insomnio se aconseja usar remedios menos tóxicos: más ejercicio físico durante el día y disminución del consumo de estimulantes, sobre todo al final de la tarde (hay que acordarse de leer las etiquetas de los analgésicos para ver si contienen cafeína u otros estimulantes); técnicas de relajación, baños tibios y simples complementos alimenticios como tabletas de calcio y magnesio, que relajan a muchas personas cuando las toman al acostarse.

ANALGÉSICOS

Aunque los analgésicos no narcóticos no actúan directamente sobre la mente, cambian de forma dramática el ánimo al hacer disminuir el malestar y, por eso, puden crear hábito. Los analgésicos EFP comunes -como la aspirina y el acetaminofeno (Tylenol)- son remedios efectivos para el uso ocasional pero, cuando el dolor persiste, la gente debiera tratar la causa en vez de seguir apoyándose en esta droga. Algunos compuestos analgésicos contienen cafeína sólo por su efecto estimulante y su capacidad de levantar el ánimo.

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Las drogas EFP son un gran negocio y no están reglamentadas de la misma manera que las drogas de prescripción. Los fabricantes consiguen permiso para ofrecerlas en el mercado sin tomarse antes el trabajo de probar su efectividad. Pueden también hacer extravagantes aseveraciones en la propaganda. Mucha gente supone que las drogas amontonadas en los mostradores de las farmacias son suaves, pero efectivas; son atóxicas y no tiene poder de crear adicción. No son suposiciones fundadas. Todo el que use drogas EFP debe asegurarse de lo que contienen y de cómo afectan la mente y el cuerpo.

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lunes, 29 de octubre de 2012

EL VIAJE DE LA VIDA



Desde el primer llanto hasta el último suspiro, nuestros cuerpos experimentan una continua transformación. Cada movimiento que hacemos y cada estímulo exterior provocan una reacción a través de la piel, de los huesos, de los órganos internos, de los músculos y de las células. Respiramos, como media, unos 700 millones de veces a lo largo de nuestra vida; el esqueleto de un adulto se renueva completamente cada siete o diez años; cada minuto, nos deshacemos de 30.000 células de piel muerta; y la comida que ingerimos recorre 9 metros en su viaje a través de nuestro cuerpo. 

Este documental se sumerge bajo nuestra piel y muestra cómo trabaja el cuerpo para lograr mantener la salud, cómo lucha contra las infecciones y repara las heridas y cómo afectan las enfermedades a nuestra vida posterior.

Realizado por PIONEER PRODUCTIONS para NATIONAL GEOGRAPHIC y CHANNEL 4, "El viaje de la vida" llega de la mano de los productores de "En el vientre materno" y sigue el desarrollo del cuerpo de una mujer a lo largo de su vida, desde el momento del nacimiento, pasando por la crisis de la adolescencia hasta llegar a la edad adulta y la vejez. El filme, que introduce cámaras en lugares nunca antes vistos con tanto lujo de detalles, utiliza las últimas imágenes médicas, maquetas, efectos especiales y gráficos en 3D, para recrear el interior del cuerpo humano y ofrecer una nueva perspectiva sobre cómo funciona nuestro cuerpo, cómo crece y cómo madura.



domingo, 28 de octubre de 2012

DROGAS MEDICINALES - HERBORISTERÍA - PSICOESTIMULANTES (SMART DRUGS)



Una gran cantidad de drogas psicoactivas se venden legalmente. Se venden como drogas de prescripción médica, como productos que no necesitan receta médica para ser vendidos legalmente y como hierbas medicinales en muchas tiendas de alimentos naturales. Tanto los pacientes como los consumidores sanos suelen no estar al tanto de la capacidad psicoactiva de lo que están tomando. En este capítulo pasamos revista a los productos más comunes.

Dr. Oliver Wendell Holmes (1809-1894), médico y escritor norteamericano
"Creo firmemente que si todos los medicamentos tal como ahora se usan
pudieran tirarse al fondo del mar, sería mejor para la especie humana,
pero peor para los peces"


DROGAS PSIQUIÁTRICAS

Los psiquiatras se apoyan hoy prevelentemente en el uso de drogas para el tratamiento de los síntomas de las enfermedades mentales. Aunque las sustancias químicas que emplean afectan el estado de ánimo, la percepción y el pensamiento, rara vez causan euforia o entonamiento. Como resultado, la gente no las toma si no son pacientes psiquiátricos. En cuanto a las medicaciones psiquiátricas distinguimos tres categorías principales: tranquilizantes mayores, antidepresivos y litio.

TRANQUILIZANTES MAYORES 
(THORACINE Y AFINES)

Los tranquilizantes mayores revolucionaron la psiquiatría cuando aparecieron a principios de la década de los años 50. Proveyeron una manera fácil y nueva para tratar la esquizofrenia y otras enfermedades mentales, al conseguir que los pacientes se calmaran y permanecieran emocionalmente tranquilos. En algunos casos los tranquilizantes mayores han permitido a los psicóticos llevar vidas relativamente normales y desempeñarse fuera del hospital. Con más frecuencia, los hacen dóciles y manejables a la vez que menos locos (según la sociedad o dentro de un contexto de pautas normales dictadas socialmente).

Un anuncio para el Haldol medicamento de la 'Archives of General Psychiatry', de 1974, muestra un enojado hombre afroamericano junto al texto "Cooperación menudo comienzo con Haldol (haloperidol). La asociación de la esquizofrenia contra la ira y la oscuridad en la década de 1960, hubo un cambio significativo de la asociación original de la enfermedad con mujeres blancas frágiles,
(Imagen cortesía de Jonathan Metzl.)

La droga más usada de este grupo es la clorpromazina (Thoracine). Otras drogas corrientemente en uso son el haloperidol (Haldol), la perfenazina (Trilafon), la procloro-perazina (Compazine), la tioridazina (Mellaril) y la triflúor-perazina (Stelazine).

Además de su uso en el tratamiento de enfermedades mentales, los tranquilizantes mayores pueden utilizarse para acabar con las malas reacciones a las drogas psicodélicas y a otros estados de confusión. Algunos de ellos se usan también para tratar trastornos físicos, como la urticaria, las náuseas, los vómitos y el hipo.

En las personas normales, pequeñas dosis de estos compuestos causan somnolencia, letargia y tedio; efectos todos que difícilmente se persiguen con propósitos recreativos. Además, los tranquilizantes mayores producen con regularidad efectos físicos desagradables, como sequedad de boca. En altas dosis y por el uso prolongado, los tranquilizantes mayores pueden causar también efectos tóxicos más serios, como daño hepático y ocular, y trastornos permanente de movimientos y coordinación muscular.

Puesto que en el mejor de los casos los efectos mentales y físicos de los tranquilizantes mayores no son apetecibles y, en el peor, son muy desagradables, su uso con propósitos no médicos es sumamente raro.

ANTIDEPRESIVOS 
(ELAVIL Y AFINES)

La palabra antidepresivos suena atractiva. Sugiere una droga que levanta el ánimo y hace sentirse bien; suena a algo parecido a un estimulante. Sin embargo, los antidepresivos usados hasta hoy en psiquiatría no producen las sensaciones agradables de los estimulantes. Producen en su lugar sedación y una serie de efectos físicos desagradables.

Estas drogas aparecieron en 1958, cuando se inventó el Tofranil, la droga madre. El Tofranil está aún en pleno uso, junto con un pariente químico cercano, la amitriptilina (Elavil) y cierto número de drogas similares. Algunos pacientes deprimidos responden muy bien a estas medicaciones, pero no antes de dos semanas por lo menos de empezarlas a usar con regularidad. En cambio, los efectos tóxicos empiezan desde el principio: sedación, boca seca, visión borrosa, estreñimiento y dificultad para orinar. Lo más probable es que la gente normal reaccione a estos efectos secundarios sin notar ningún efecto positivo en el ánimo. Un compuesto más nuevo es la fluoxetina (Prozac), que no tiene parentesco químico con las otras drogas. Hoy ha ganado mucho prestigio en la medicina psiquiátrica, pero algunos pacientes no la pueden tolerar porque los pone muy ansiosos.



Al igual que los tranquilizantes mayores, los antidepresivos no se prestan al uso recreativo porque nadie desea sus efectos. Incluso los pacientes a quienes los ayuda, tienden a menudo a disminuir la dosis y a tratar de arreglarse por su cuenta tan pronto pueden. No dejarse confundir por el nombre: los antidepresivos no entonan.

LITIO
(LITHANE, LITHONATE)

El litio es un tratamiento relativamente nuevo para la psicosis maniacodepresiva, una enfermedad grave. Los pacientes salen y entran en dos estados extremos de ánimo: desde un intenso entusiasmo (manía) hasta una profunda depresión. El litio atempera la intensidad de estos cambios y es sobre todo efectivo para prevenir los episodios de manía, pero se usa también para tratar la depresión. Tiene muchos efectos colaterales y puede producir seria toxicidad del sistema nervioso, corazón y riñones. No tiene efectos sobre la mente que pueda hacerlo apetecible para usos no médicos.

DROGAS DE PRESCRIPCIÓN MÉDICA 
QUE CON FRECUENCIA NO SE SABE
QUE SON PSICOACTIVAS

Muchas drogas de uso médico tienen efectos psicoactivos, que los médicos que las prescriben ignoran. Estos efectos aparecen a menudo como "efectos laterales" en la hojilla en letra pequeña que los fabricantes distribuyen con la droga. Es frecuente que los pacientes descubran que los efectos laterales predominan sobre los principales.

ANTIHISTAMÍNICOS

Algunas reacciones alérgicas son mediadas por una sustancia endógena llamada histamina que tiene gran efecto sobre nervios, vasos sanguíneos y otros tejidos. Los farmacólogos, en su esfuerzo por contrarrestar los síntomas de la alergia, han inventado una serie de compuestos para bloquear la histamina. Hoy hay muchos antihistamínicos disponibles. Para conseguir las formas que contienen altas dosis se necesita receta médica, pero los compuestos con dosis más bajas son de venta libre. Algunos de los más usados son la difenhidramina (Benadryl), la clorofeniramina (Teldrin, Chlor-Trimetón), bromofeniramina (Dimetaneí), dextroclorofeniramina (Polaramine), la tripelenamina (PBZ, Pyrilbenzamine), la tripolidina (Actidil), la prometazina (Phenergan), la pirilamina y la doxilamina.

MÚSICO DE 38 AÑOS:
Durante toda la época del bachillerato sufría de fiebre del heno.
El médico de familia me recetaba antihistamínicos. Me mejoraban,
desde luego; pero me hacían sentir muy mal. Al final terminé por
preferir la alergia. Me sentía más feliz estornudando que deprimido
y somnoliento. Una vez, en los primeros años de la universidad,
tomé 25 mgr. de Thorazine, y me sorprendió mucho que el efecto
se parecía al de los antihistamínicos. Me pareció detestable.
Con el tiempo conseguí librarme de la mayor parte de mis alergias
por el cambio de alimentación y de hábitos de vida. No he tomado
antihistamínicos desde hace muchos años.

Aunque los antihistamínicos son drogas poderosas que afectan a muchas funciones corporales, no son muy eficientes para hacer lo que se espera de ellas: bloquear la histamina y contrarrestar los efectos de la alergia. El sistema nervioso central es especialmente sensible a los antihistamínicos. A menudo causan profundos cambios en el estado de ánimo. Y no para mejor. Hacen que la gente se sienta deprimida, malhumorada, letárgica, somnolienta e incapaz de pensar con claridad. Algunos de los antihistamínicos, como el Thorazine, son químicamente similares a los tranquilizantes mayores y producen efectos similares. La sedación que producen los antihistamínicos tiene tendencia a interferir con la conducción de automóviles y otras actividades que requieren claridad de pensamiento, buena coordinación muscular y reflejos rápidos. Estos efectos negativos se potencian con los del alcohol y otros depresores. Recientemente han aparecido nuevos antihistamínicos que no penetran en el cerebro. El más conocido de ellos es el terfenadín (Seldane). No produce sedación ni depresión, pero con frecuencia da intenso dolor de cabeza y otros efectos  laterales desagradables. Es también mucho más caro que los otros antihistamínicos.

A pesar de su tendencia a causar mal estado de ánimo, los antihistamínicos son unas de las drogas medicinales más empleadas y, ni los pacientes ni los médicos, piensan en ellos como drogas psicoactivas. Más aún, los antihistamínicos son ingredientes frecuentes de muchos productos de venta libre, tales como píldoras para el resfriado y para dormir. A veces llegan incluso por correo como muestras gratuitas de propaganda. Todo aquel que sufra depresión crónica o tendencia al sueño, debe asegurarse de que no está tomando esos productos  químicos de una forma u otra. Quienes sufren alergias deben también saber que los síntomas de la alergia responden con frecuencia a tratamientos sin drogas -tales como cambios en la dieta y estado mental-, hasta hacer posible eliminar en su totalidad el tratamiento con antihistamínicos.

Unas pocas drogas de este tipo se usan específicamente para prevenir el mareo. El di-menhidrinato (Dramamine) es el más conocido. Al igual que sus afines, a veces produce somnolencia y pone a las personas en estados de humor desfavorables.

Cosa extraña, hay un antihistamínico que usan algunas personas, sobre todo yonquis, para entonarse. Se trata de la triplenamina, que se vende bajo los nombres de PBZ y Pyribenzamine. Debido a que una forma común es una tableta azul, se la conoce en la calle como blue (azul). La combinación de los azules y la morfina se llama "terciopelo azul". A algunos yonquis les gusta inyectársela por vena. Una combinación aún más conocida es la del opiáceo sintético pentazocina (Talvin) con el PBZ, la cual se conoce como "azules T" o "azules B". También se inyecta por vena. Aparte de este caso raro, los antihistamínicos no se toman como drogas recreativas nunca o casi nunca.

El uso de antihistamínicos en dosis altas durante largo tiempo parece poco razonable. Estas drogas tienen conocidos efectos tóxicos sobre el cuerpo y nadie debiera pasar más tiempo del inevitable en los estados mentales que producen.

CORTICOIDES
(CORTISONA Y AFINES)



Además de producir adrenalina, las glándulas suprarrenales segregan otras hormonas, que controlan el metabolismo y la química del cuerpo. Este otro grupo de hormonas se produce en la capa externa -o corteza- de las glándulas suprarrenales; por eso la principal de ellas se llama cortisona. La cortisona y sus afines tienen todas un componente molecular en común, conocido como núcleo esteroide. Comparten esta característica con las hormonas sexuales femeninas y masculinas.  Los farmacólogos han aprendido a producir muchas hormonas o drogas semisintéticas, a partir del núcleo esteroide, que extraen de ciertas plantas. Al conjunto de estas hormonas o drogas se las llama por lo general esteroides, tanto a las endógenas como a las manufacturadas.

Uno de los dramáticos efectos de los corticoides es reducir la inflamación de ciertas reacciones alérgicas tales como las erupciones de la piel. En algunos de los nuevos productos sintéticos producidos en los laboratorios, los farmacólogos han elevado muchos esta capacidad de los esteroides. Cuando se aplican tópicamente -es decir, cuando se ponen sobre la piel- son bastante seguros y a veces formidablemente efectivos. Los médicos prescriben también a veces los esteroides para uso sistémico, es decir, para uso interno. Hay claras indicaciones correctas para este tipo de uso pero, debido a los poderes casi mágicos que a veces tienen estas drogas, tienden a recetarlas más de lo necesario, algunas veces para casos leves de irritación provocada por ortigas, irritación de la piel provocada por los pañales, dolor de espalda y otros usos, no lo suficientemente severos para hacerlas recomendables.

El problema es que las propiedades antiinflamatorias deseables son sólo uno de los muchos efectos de estas poderosas hormonas. Incluso en dosis moderadas, el uso sistémico de los esteroides puede alterar drásticamente el balance químico del cuerpo y causar seria toxicidad, capaz de provocar la muerte. También pueden provocar que se deprima la producción endógena de esteroides, con el consecuente aumento de la susceptibilidad al estrés y a la infección.

Los efectos físicos adversos de los esteroides son bien conocidos por los médicos, no así los efectos psicoactivos. Los esteroides pueden causar un exceso de euforia, parecida a la que se produce durante la fase de manía en las psicosis maniacodepresivas. En tales casos el juicio puede verse severamente comprometido y la conducta tiende a hacerse errática e ilógica. Con el uso continuado, esta manía puede conducir a un intenso estado de depresión. Los esteroides consiguen que algunas personas se conviertan en psicóticas y suicidas. No todo el mundo que toma esteroides por vía sistémica experimenta estos dramáticos efectos, pero es muy probable que muchos sientan cambios más sutiles de ánimo: nerviosismo, insomnio, depresión y otros cambios de estado mental son manifestaciones comunes, si se consumen esteroides durante largo tiempo. Las personas con antecedentes de problemas psiquiátricos deben saber que estas drogas son de las más potentes que existen. Y todo el mundo ha de saber que es necesario reservar su uso para el tratamiento de enfermedades realmente serias.

ESTEROIDES ANABOLIZANTES

Las hormonas sexuales masculinas son llamadas también esteroides anabolizantes porque estimulan el anabolismo, la fase "constructiva" del metabolismo. Bajo la influencia de estas hormonas aumenta la síntesis de proteínas en hueso, músculo y piel. Estas hormonas son además andrógenas, es decir, estimulan el desarrollo de las características sexuales masculinas: pelo facial y corporal, distribución de grasa y músculo de tipo masculino, voz grave, etc...



Las hormonas femeninas son, químicamente, derivados de las masculinas, de manera que en ambos sexos se encuentran las dos presentes, en delicado equilibrio. Los estrógenos producen las características femeninas pero, excepto en cuanto al mantenimiento de la densidad ósea en las mujeres, no tienen la misma acción anabólica que los andrógenos.

Desde hace bastante tiempo, los atletas masculinos han tomado esteroides anabolizantes para aumentar su masa muscular y mejorar el rendimiento físico. En realidad, la práctica se ha hecho pasmosamente frecuente. La mayor parte de los médicos deplora este uso de las hormonas esteroides, pero hasta hace poco algunos de ellos las recetaban a quien las quisiera. En 1991 la Drug Enfrocenment Agency hizo que los esteroides anabolizantes pasaran a ser sustancias controladas, terminando así con la prescripción legal. Hoy el mercado negro provee tanto las formas orales como las inyectables, pero son de dudosa pureza. Según la experiencia sanitaria, no es posible disuadir de acudir a estas drogas de dudosa calidad a los consumidores decididos a tomarla. La promesa del desarrollo de grandes músculos y una poderosa imagen física es muy seductora, especialmente para adolescentes y hombres jóvenes. Los bodybuilders (culturistas), que intervienen en competiciones, dicen que no pueden darse el lujo de no tomarlas dado que todos sus rivales las toman.



Los esteroides anabolizantes son peligrosos tanto para la salud física como para la salud mental. Al romper el equilibrio metabólico hormonal, debilitan la resistencia física y, en etapas posteriores de la vida, predisponen a quienes las toman a la debilidad y no a la fortaleza muscular. A menudo aumentan la agresividad, posiblemente por favorecer la conducta agresiva masculina. Pueden también minar la potencia sexual y el deseo. Las mujeres atletas que toman esteroides pueden virilizarse. Por ejemplo, pueden desarrollar una voz grave y vello facial.



Los defensores de los esteroides sostienen que los efectos adversos son raros y que la ciencia médica no ha conseguido demostrar consecuencias serias provocadas por el uso. Dicen que en vez de condenar el uso médico de los esteroides, los investigadores deberían tratar de inventar compuestos con propiedades anabólicas y no androgénicas.

CALMANTES DE LA TOS

Los más viejos y efectivos calmantes de la tos son los opiáceos. Actúan deprimiendo directamente el centro nervioso que controla el reflejo de la tos. No es siempre recomendable suprimir la tos. Las personas necesitan a veces expulsar las secreciones producidas en las vías respiratorias. Sin embargo, si se prolonga una tos que no expulsa nada, es conveniente suprimirla porque es irritante en sí misma.

MUJER DE 52 AÑOS
(CONSEJERA DE ESTUDIOS PARA ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS):
He sido asmática toda mi vida, y soy alérgica poco menos que a todo... Cuando era niña tomé
montones de codeína para la tos... Durante los últimos diez años he estado tomando Hycodan, que entiendo contiene un narcótico (el hidrocodón). Al principio tomaba una tableta cuatro veces al día. Si trato de bajar la dosis, empiezo a toser y me congestiono de verdad. Además me altero y no puedo dormir. Me preocupa, creo que ahora soy una adicta, pero no me gusta aceptarlo. Nunca tuve nada que ver con drogas...

El opiáceo que más comúnmente se prescribe para suprimir la tos es la codeína, un compuesto de potencia relativamente baja y moderadamente activo tomado por la boca. Debido al peligro de dependencia los médicos se resisten a recetarlo libremente. Los farmacólogos han tratado de producir alguna droga que conserve la capacidad de suprimir la tos sin causar euforia y dependencia. Algunos de estos intentos -tales como el hidrocodón, un derivado sintético de la codeína- están disponibles por prescripción médica. Aunque estos narcóticos que suprimen la tos llevan siempre advertencias sobre el peligro de dependencia, tanto los pacientes como los médicos pueden no valorar la realidad del peligro hasta que es demasiado tarde. Además, estas drogas calmantes de la tos, como los otros narcóticos, son depresores y pueden interferir con la actividad intelectual y la coordinación motora. Si son la única medicina capaz de calmar la tos, debe ser usada con intermitencia o durante sólo pocos días seguidos, para evitar el hábito de uso.  

DROGAS GASTROINTESTINALES

Una de las drogas más comunes para tratar cólicos gastrointestinales y diarrea es Lomotil. Es una combinación de un opiáceo sintético (llamado difenoxilato) y atropina, uno de los componentes de las solanáceas. Las dos sustancias químicas reducen el movimiento de la musculatura lisa por medio de la paralización de los nervios que controlan estos movimientos. El difenoxilato es químicamente muy parecido a la meperidina (Demerol), uno de los narcóticos médicos fuertes. Como su pariente, el difenoxilato puede causar depresión del sistema nervioso capaz de potenciarse por la combinación con otros depresores. Puede además causar euforia y dependencia. Muchos parientes que usan Lomotil para los trastornos intestinales experimentan efectos narcóticos sobre el ánimo, pero no tienen ni idea de que están usando un opiáceo.

Cuando se usa en dosis bajas, la atropina en sí tiene poco efecto psicoactivo y, en altas dosis, la mayor parte de las personas la encuentra desagradable. Algunas drogas combinadas usan la atropina con otros derivados de las solanáceas. Incluso con escopolamina, el más potente principio psicoactivo de la familia. Un ejemplo de estas mixturas es el Donnatal, que incluye además fenobarbital como sedante. Los médicos mantienen con frecuencia a sus pacientes con estas drogas, especialmente a aquéllos con úlceras gastrointestinales, espasmos y trastornos de la micción de orina. Es raro que ni los médicos ni los pacientes consideren el potencial que tienen estas drogas para afectar el ánimo. Pero, se sabe que los derivados de las solanáceas pueden influir profundamente en los estados mentales. El efecto psicoactivo, que la mayoría de las personas que toma estas drogas nota con más frecuencia, es la somnolencia. Pero con el tiempo o en dosis mayores pueden llegar a sentir efectos más extraños.

BRONQUIODILATADORES 
BRONCODILATADORES

Los bronquiodilatadores o broncodilatadores son drogas que abren la luz de los tubos, que dan paso al aire en el tracto respiratorio. En los pacientes de asma son prescritas con mucha frecuencia en forma de píldoras y como inhaladores en aerosol, para aliviar el silbido y la dificultad respiratoria. Muchas de estas drogas actúan activando los nervios simpáticos que regulan la contracción de la musculatura de los tubos o bronquios respiratorios. Como resultado, además del efecto deseado, con frecuencia causan estimulación, ansiedad, agitación  e insomnio. A los pacientes les desagradan por lo general estos efectos, pero no les queda otra alternativa que usarlos.



Un problema añadido de los bronquiodilatadores estimulantes es su proclividad a crear dependencia. Cuando se agota el efecto de la droga, por reacción los bronquios tienden a contraerse más de lo normal, lo cual hace necesario el empleo de mayores dosis o mayor frecuencia de uso. Por lo común, los asmáticos inhalan bronquiodilatadores a lo largo de todo el día, además de tomarlos por la boca. Esta frecuencia del uso aumenta el riesgo de adicción y de los efectos sobre el ánimo.



Una de las drogas más ampliamente recetada -la teofilina- ha sido recientemente objeto de estrecha vigilancia médico como posible causa de conducta extraña y violenta. La teofilina es el principio activo del té, químicamente muy parecida a la cafeína. Por muchos años los asmáticos han tomado grandes cantidades de este estimulante todos los días, y lo consideraban una droga segura y efectiva. Hoy, con la creciente evidencia de que puede causar serios trastornos de conducta, es posible que sus días estén contados, los días de la teofilina, me refiero.

ANALGÉSICOS "SUAVES"

Los farmacólogos no han dado con analgésicos (medicamentos que alivian el dolor) capaces de cubrir el bache entre la aspirina  y la morfina. Nos han proporcionado varios derivados de los opiáceos que, según ellos, son más potentes que la aspirina, pero más seguros y menos adictivos que la morfina. Sin embargo, si bien estas drogas son efectivas para controlar el dolor, siempre resultan atractivas para los adictos a los opiáceos y son proclives a crear dependencia.



Una de estas drogas es el propoxifeno (Darvon), un analgésico vendido con receta, ampliamente prescrito en años recientes. A veces se combina con aspirina y cafeína para hacerlo más efectivo. Pese a las entusiastas afirmaciones del fabricante, la mayoría de los médicos y pacientes cree que el Darvon no es mucho más efectivo  que la aspirina. (Algunos incluso piensan que, combinado con aspirina, es la aspirina la que hace mayor efecto). Además, el abuso potencial del Darvon es del mismo tipo que el de los analgésicos narcóticos fuertes. A los médicos les costó tiempo reconocer la existencia del abuso del Darvon pero, ahora, les resulta muy familiar y son mucho más cautos cuando lo prescriben.

Aparte de las categorías antes citadas, son muchas las drogas recetadas que pueden tener efectos psicoactivos aunque médicos, farmacólogos y fabricantes no lo reconozcan. Algunas veces esos efectos salen a la luz en muchos pacientes que toman una droga; otras sólo en unos pocos. Si se empieza un tratamiento con drogas recetadas y se experimenta somnolencia, depresión, entonamientos, sueños fuera de lo corriente u otros cambios mentales, cuya causa se desconoce, es posible que la responsabilidad sea de la droga. Para probarlo es necesario interrumpir el uso de la droga y, después de un intervalo, volver a él para ver si hay alguna relación entre la droga y los síntomas.

sábado, 27 de octubre de 2012

DELIRANTES (II)

PCP Y KETAMINA


Las últimas dos drogas del grupo de los delirantes son compuestos sintéticos heterogéneos y diferentes de cualquier otra droga. A menudo se los llama anestésicos pero, al contrario que los anestésicos con sus propiedades particulares, no son depresores. Es más, aunque producen algunos efectos mentales parecidos a la anestesia, estimulan funciones vitales como el latido cardíaco y la respiración. Algunas personas los llaman psicodélicos, pero son también muy diferentes de este grupo de drogas.

PCP: 
polvo de ángel (angel dust), 
píldora de la paz (peace pill), 
cochino (hog),
tranquilizante animal, 
THC, 
cannabinol




El PCP (fenil-ciclidina) fue inventado en un laboratorio farmacéutico al final de la década de los 50 y presentado en 1963 en el mercado norteamericano como droga médica con el nombre comercial de Serenyl. Se vendió como anestésico quirúrgico, pero no suprimía la conciencia de la misma manera que el éter. Lo que hacía era disociar la conciencia de las sensaciones corporales, de manera que los pacientes no sufrían el dolor físico aunque conservaban cierto grado de conciencia. El entusiasmo médico que despertó esta droga empezó a disminuir cuando algunos pacientes comenzaron a relatar ciertos efectos colaterales. Entre estos efectos figuraban extraños estados mentales -tales como la sensación de vivir fuera del cuerpo-, y trastornos visuales que algunos pacientes encontraban aterradores. En 1965 la droga fue retirada del uso médico para seres humanos, pero dos años más tarde fue reintroducida como anestésico veterinario con el nombre de Sernylan. Los animales no pueden decir a su veterinario si les gustan o no los efectos colaterales de la droga.

Poco más tarde el PCP apareció en el mercado negro. Es una droga barata y fácil de sintetizar, produce fuertes efectos y puede ser vendida a compradores desprevenidos en lugar de otras drogas psicoactivas más deseables. Por ejemplo, se han vendido píldoras de PCP como si fueran THC (el principal componente activo de la marihuana, producido por síntesis). La realidad es que el THC sintético es muy escaso y muy caro y rara vez se encuentra en el mercado negro. Desde finales de los 60 hasta principios de los 70 se vendieron hongos corrientes de supermercado, impregnados con PCP sólo o con PCP mezclado con LSD, como si fueran hongos mágicos. La combinación de PCP y LSD se ha vendido también como si fuera mescalina o psilocibina.

El PCP se presenta tanto en polvo como en píldoras. El polvo, al que se suele llamar "polvo de ángel" (angel dust), puede ser espolvoreado en cigarrillos de hierbas inertes, como el perejil, el orégano o la menta. O puede ser disuelto en solventes orgánicos con los cuales se impregnan estas hierbas. Cuando el solvente se evapora, deja en estas hierbas un residuo regularmente distribuido. Tales cigarrillos suelen llamarse dusters ("espolvoreados"). Algunas personas inhalan el polvo de ángel y otras pocas se lo inyectan. Por cualquier vía que se aplique, el PCP produce claros efectos distintivos: causa disminución de la sensibilidad al dolor y una peculiar sensación de hormigueo en las piernas, con interferencia de la coordinación muscular. Puede causar también vértigo y náuseas, rubor, sudación y movimientos anormales de los ojos.

Los efectos sobre el estado de conciencia son muy variables. Incluyen a menudo la sensación de disociación del cuerpo con la realidad circundante, apatía, desorganización de la capacidad intelectual, un cierto tipo de borrachera y distorsiones en la percepción del tiempo y el espacio. La sobredosis puede producir convulsiones y coma. Cuando se fuma el PCP, los efectos aparecen en pocos minutos, y duran de cuatro a seis horas. La toma oral puede durar más. Hay quienes dicen que no se vuelven a sentir normales antes de las 24 horas después de haber tomado una sola dosis.



Durante las décadas de los años 60 y 70, la mayor parte de las personas tomaba el PCP sin saber qué era. Creían que estaban tomando alguna otra cosa, como mescalina, psilocibina o algún tipo diferente de marihuana. El PCP venía disfrazado de muchas maneras y muy poca gente lo tomaba por sus propiedades especiales. Tenía mala reputación y, a menudo, se llamaba despectivamente "tranquilizante para animales".



Sin embargo, en años más recientes, el PCP ha empezado a adquirir preponderancia. Hay quien lo elige con preferencia por sus propias características. Los amantes del PCP de quienes más se ha hablado son adolescentes de guetos urbanos cuyas vidas están cargadas de rabia, frustración y violencia. Tal vez lo que busquen sea precisamente separar sus sentimientos del ambiente que los rodea y hasta de sus propias emociones. Debido a que lo consumen en exceso, el PCP ha adquirido reputación de causante del crimen, la violencia y la falta de salud mental de estos jóvenes. Ha habido sin duda casos de crímenes relacionados con el uso de PCP pero, como era de prever, los diarios han inflado fuera de toda proporción la asociación de la droga con la violencia. Esto ha resultado en debates legislativos y leyes más rígidas sobre el PCP, además de una gran histeria sobre la nueva amenaza que supone la droga.



No parece haber nada farmacológico en el PCP que induzca automáticamente a los consumidores a volverse violentos o a cometer crímenes. Está claro que altas dosis pueden producir agitación y confusión, pero las tendencias criminales son inherentes a quien toma la droga y no a la droga en sí. Los consumidores del PCP que no tienen sentimientos de rabia y violencia desde el principio, no se vuelven lunáticos furiosos cuando fuman polvo de ángel. La reciente inundación de historias de miedo alrededor del PCP parece reflejar la necesidad que tiene nuestra sociedad de encontrar "drogas diabólicas", más que las propiedades naturales de la droga.

Los argumentos principales contra el PCP son que sus efectos no parecen ser ni muy interesantes ni muy efectivos para la mayor parte de las personas. Algunos consumidores toman la droga en ocasiones que les parecen útiles -por ejemplo, como una droga social o propicia en las fiestas-, lo mismo que se toman alcohol o depresores. Pero muchos jóvenes la toman para sentirse confusos o tomar distancia de la realidad que los rodea. Además, la substitución oculta de otras drogas por lo que en realidad es PCP es una práctica deplorable, sobre todo cuando se vende a gente que no sospecha la falsificación.

Las reacciones adversas del PCP comprenden la incapacidad para hablar o comunicarse, una mirada en blanco y una actitud de robot, rigidez muscular, confusión, agitación y pensamiento paranoide. Los grandes consumidores desarrollan a veces problemas de dicción y memoria, que puede durar bastante tiempo tras haber interrumpido el uso de la droga.

KETAMINA 
(ketalar, ketaject, super-K)



La ketamina es una sustancia química parecida al PCP, lo cual explica el parecido en el efecto de las dos drogas. La ketamina viene en pequeñas botellas como una solución clara para ser inyectada en los pacientes por vía intramuscular o intravenosa.



Como el PCP, la ketamina produce un efecto anestésico no convencional -llamado "estado disociativo"-, en el cual la conciencia del paciente se separa del cuerpo y de la realidad externa. Al igual que el PCP, la ketamina ha producido numerosas reacciones desfavorables porque los pacientes se aterrorizan cuando se encuentran en este peculiar estado. Sin embargo no han habido hasta ahora iniciativas para retirar la droga del comercio legal.



En años recientes la ketamina se ha experimentado con frecuencia como droga recreativa, pero los consumidores han sido muy diferentes de los de PCP, con el resultado de que la reputación y las consecuencias de la ketamina han sido muy diferentes de las de su famoso pariente.

En primer lugar, toda la ketamina se fabrica legalmente. Como no es una sustancia controlada, no se la vigila muy de cerca. Las provisiones se escapan con facilidad desde los hospitales y farmacias hasta las manos de los consumidores, que la usan por sus efectos recreativos. Muchos de los entusiastas son médicos que las han enseñado a usar a sus amigos, incluidas enfermeras y otros profesionales. Los consumidores de ketamina suelen tener educación superior, ser mayores, más ricos y tener muchas más experiencia con distintas drogas, que los consumidores de PCP. En otras palabras, están más capacitados para tomar la dosis adecuada de la droga pura.


Como la ketamina se vende como producto inyectable y, dado que muchos de sus consumidores son médicos o personal sanitario, suele aplicarse en inyección, en general por vía intramuscular. Administrada de esta manera, sus efectos producen estados de alteración de concicencia, que empiezan a los pocos minutos y terminan en aproximadamente media hora. La sensación es la de una ensoñadora y flotante desconexión de la realidad externa. En el intento de lograr experiencias "extracorporales", a algunos entusiastas de la ketamina les gusta administrársela acostados y en cámaras de aislamiento sensorial.

El hecho de que la ketamina haya conservado la condición de droga no controlada, en tanto el PCP alcanzó reputación de "la principal droga del diablo" ya en la década de los años 80, es una buena prueba de que son los consumidores quienes moldean la imagen de una droga. Así como la marihuana no se ha podido nunca sacudir su asociación con las minorías marginales y rebeldes, así se asocia hoy al PCP con un colérico y violento segmento de la juventud, propenso a la ejecución de crímenes. El PCP no crea crímenes, violencia o locura más de lo que la marihuana revoluciones. La farmacología de la ketamina es prácticamente la misma que la del PCP y, sin embargo, los consumidores de ketamina (por lo general exitosos profesionales) yacen pacíficamente en estados disociativos, sin causarle daño a nadie y produciendo poca alarma en la sociedad.

Es lástima que muchos consumidores de ketamina no se hayan dado cuenta de que pueden tomar la droga por vías más seguras que la inyección. La ketamina líquida pude formar cristales sólidos por evaporación, y los cristales pueden ser pulverizados, tragados, fumados o inhalados: exactamente igual que los de PCP. Por vía oral, los efectos de la ketamina duran más, y los efectos máximos pueden ser menos dramáticos. Por cualquiera de las vías, las sobredosis de la ketamina pueden ser igual de desagradables que las del PCP.

ALGUNAS ADVERTENCIAS
SOBRE PCP Y KETAMINA

  1. Tratar de no tomar PCP por error. Todos los psicodélicos de la calle, que aparecen en forma de píldora o polvo, son sospechosos, como lo son ciertos cigarrillos de extraños aromas, que producen inusuales golpes.
  2. Si se toma PCP deliberadamente, evitar las dosis altas.
  3. Como con otras drogas, la toma oral es más segura. Fumar PCP produce un efecto rápido y dramático. Algunos consumidores prefieren fumar el PCP porque saben de inmediato cómo de entonados están. Si se toma PCP por la boca, es todavía más importante conocer la dosis para no intoxicarse más de lo que se quiere.
  4. No tomar PCP con depresores ni estimulantes. Los efectos combinados pueden ser desagradables y difíciles de controlar.
  5. Dado que el PCP afecta la coordinación de movimientos, el pensamiento y el juicio, cuando se toma PCP no se debe hacer nada que requiera estas funciones.
  6. Como el PCP produce agitación, confusión y dificultades en la comunicación, no es prudente tomarlo en ambientes extraños o con gente que pueda agravar los efectos de esos problemas.
  7. Si uno toma regularmente PCP y encuentra que tiene dificultades para pensar o recordar con lucidez, hay que disminuir el uso de la droga o interrumpirla del todo.
  8. En caso de que inviten a uno a tomar ketamina, hay que recordar que los efectos de la droga son esencialmente los mismos que los del PCP.
  9. Se debe tener presente que la ketamina puede tomarse por la boca y que no hay necesidad de inyectársela.



jueves, 25 de octubre de 2012

COMPUESTOS Y SOLUCIONES INORGÁNICOS



La mayor parte de las sustancias químicas del cuerpo se encuentra bajo la forma de compuestos. Los químicos y los biólogos dividen a estos compuestos en dos clases principales: orgánicos e inorgánicos. 



En general, los compuestos inorgánicos carecen de carbono y tienen estructuras simples. Incluyen el agua, numerosas sales, ácidos y bases. Pueden presentar tanto enlaces iónicos coo covalentes. 



El 55 a 60% de la masa corporal magra total de un adulto está formado por agua; todos los otros compuestos inorgánicos representan el 1 a 2%. El dióxido de carbono (CO3), el ion bicarbonato  (HCO3-) y el ácido carbónico (H2CO3) son ejemplos de compuestos inorgánicos que contienen carbono, por lo general llevan hidrógeno y siempre forman enlaces covalentes. La mayoría son moléculas grandes y muchos están formados por largas cadenas de átomos de carbono. Los compuestos orgánicos representan del 38 al 43% restante del cuerpo humano.



AGUA



El agua es el compuesto más abundante y de mayor importancia en todos los organismos vivos. Mientras que el ser humano puede sobrevivir varias semanas sin alimento, si careciera de agua moriría en cuestión de días. 

Casi todas las reacciones químicas del cuerpo se producen en un medio acuoso. El agua tiene numerosas propiedades que la convierten en un compuesto indispensable para la vida. 

Ya hemos mencionado su propiedad más importante: la polaridad, la distribución desigual de sus electrones de valencia que le confiere una carga parcial negativa cerca del único átomo de oxígeno y dos cargas parciales positivas cerca de sus dos átomos de hidrógeno. 

Esta propiedad por sí sola hace que sea un excelente solvente para otras sustancias iónicas o polares, le otorga cohesión a las moléculas de agua (tienden a permanecer juntas) y resistencia a los cambios de temperatura.


EL AGUA COMO SOLVENTE

Como disuelven las moléculas de agua polares sales y sustancias polares:
Cuando se coloca un cristal de cloruro de sodio en agua, el átomo de oxígeno
ligeramente negativo 
(amarillo) de las moléculas de agua es atraído por los iones
de sodio positivos (Na
+), y el extremo ligeramente positivo de hidrógeno (azul) de
las moléculas de agua es atraído por los iones de cloruro negativos (Cl
-). Además
de disolver cloruro de sodio, el agua también causa su disociación, o su separación
en partículas cargadas.

En la época medieval se buscaba en vano "el solvente universal", una sustancia que pudiera disolver todos los otros materiales. No se encontró ninguna sustancia que lo hiciera mejor que el agua. Pese a ser el solvente más versátil que se conoce, no es el solvente universal que añoraban descubrir los alquimistas. Si lo fuera, ¡no podría ser contenida porque disolvería todos los recipientes! ¿Qué es un solvente? En una solución, una sustancia denominada solvente disuelve a otra sustancia conocida como soluto. Por lo general, una solución contiene mayor proporción de solvente que de soluto. Por ejemplo, el sudor es una solución diluida de agua (el solvente) con pequeñas cantidades de sales (los solutos).


La versatilidad del agua como solvente de sustancias ionizadas o polares se debe a sus enlaces covalentes polares y a su forma curva que permite que cada molécula de agua interactúe con muchas moléculas o iones vecinos. Los solutos que poseen carga o que contienen uniones covalentes polares son hidrófilos (hidro: agua y filo: amar, de la palabra hýdoor y philéin), lo cual significa que se disuelven con facilidad en agua. En azúcar y la sal son ejemplos habituales de solutos hidrófilos. En contraste, las moléculas que contienen una mayor proporción de enlaces covalentes no polares son hidrófobas (fobo: temor, de la palabra phóbos). No son muy solubles en agua. Entre los compuestos hidrófobos se hallan las grasas animales y los aceites vegetales.



Para comprender el poder de disolución del agua, podemos observar lo que ocurre cuando se coloca un cristal de sal como el cloruro de sodio (NaCl) en agua. El átomo de oxígeno electronegativo de las moléculas de agua atrae los iones sodio (Na+) y el (Cl-) de la superficie del cristal rompiendo los enlaces iónicos que mantienen el NaCl unido. Las moléculas de agua que rodean los iones también disminuyen la posibilidad de que el Na+ y el Cl- se unan y formen un nuevo enlace iónico.



La capacidad del agua de formar soluciones es esencial para la salud y la supervivencia. Como puede disolver muchas sustancias distintas, constituye un medio ideal para las reacciones metabólicas. El agua permite que los reactivos disueltos choquen entre sí para formar productos. También disuelve productos de desecho, lo cual hace posible eliminarlos con la orina.

EL AGUA EN LAS REACCIONES QUÍMICAS



El agua sirve como medio para la mayor parte de las reacciones químicas del organismo, y en algunas participa como reactivo o producto. Durante la digestión, por ejemplo, las reacciones de degradación rompen grandes moléculas de nutrientes en moléculas más pequeñas mediante la adición de moléculas de agua. Este tipo de reacción se denomina hidrólisis (hidro + lysis, disolución). Las reacciones de hidrólisis permiten la absorción de los nutrientes de la dieta. Al contario, cuando dos moléculas pequeñas se unen para formar una molécula más grande en una reacción de síntesis y deshidratación (des-, de des, sin + hidro), uno de los productos que se forma es el agua. Estas reacciones se producen durante la síntesis de proteínas y otras moléculas grandes.



PROPIEDADES TÉRMICAS DEL AGUA



En comparación con la mayoría de las sustancias, el agua puede absorber o liberar una cantidad relativamente grande de calor sólo mediante un ligero cambio en su temperatura. Por tal motivo, se dice que el agua tiene una gran capacidad calórica. Esta propiedad se debe a los numerosos puentes de hidrógeno que hay en el agua. A medida que absorbe energía térmica, parte de esta energía se utiliza para romper esos puentes. Por lo tanto, queda menor cantidad de energía para aumentar el movimiento de las moléculas de agua, lo cual elevaría su temperatura. La gran capacidad calórica del agua es la razón por la cual se la utiliza en los radiadores de los automóviles; enfría el motor al absorber el calor sin que aumente su propia temperatura a niveles intolerables. La gran cantidad de agua que tiene el cuerpo ejerce un efecto similar. Disminuye el impacto de los cambios de temperatura  del ambiente y ayuda a mantener la homeostasis de la temperatura corporal.


El agua también requiere gran cantidad de calor para pasar de su forma líquida a su forma gaseosa. Su temperatura de evaporación es alta. A medida que se evapora de la superficie de la piel, elimina gran cantidad de calor y proporciona un importante mecanismo de enfriamiento.



EL AGUA COMO LUBRICANTE



El agua es un componente importante del moco y otros líquidos lubricantes del cuerpo. La lubricación es necesaria sobre todo en el tórax (cavidades pleurales y pericárdica) y en el abdomen (cavidad peritoneal), donde los órganos internos se rozan y deslizan entre sí. También se necesita en las articulaciones, donde los huesos, ligamentos y tendones se ponen en contacto unos con otros. Dentro del tracto gastrointestinal, el moco y otras secreciones acuosas humedecen los alimentos, lo cual favorece el tránsito a través del tubo digestivo.