martes, 31 de enero de 2012

EL CORAZÓN (VII)

LOS DESFIBRILADORES 
Y LOS MARCAPASOS

En el año 1899 dos médicos suizos demostraron experimentalmente que una descarga eléctrica aplicada al corazón era capaz de desencadenar una arritmia ventricular y que una nueva descarga podía revertirla.



Sin embargo, no fue hasta 1947 cuando, durante una intervención quirúrgica, el Dr. Beck (cirujano pionero en técnicas de revascularización miocárdica) aplicó unas placas metálicas al corazón de un paciente en fibrilación ventricular y consiguió revertirla mediante una descarga aplicada a las paredes de los ventrículos. Se había realizado la primera desfibrilación con éxito en humanos.



A finales de la década de los cincuenta, los médicos rusos Eskin y Klimov inventaron y desarrollaron un desfibrilador externo, es decir, un instrumento que podía ser utilizado sin exponer el corazón, colocando dos placas metálicas húmedas en la pared torácica del paciente y descargando sobre él hasta mil voltios. La tremenda eficacia de este método para tratar de urgencia arritmias malignas hizo que la investigación sobre ellos se acelerara.



en 1960 aparecieron los primeros desfibriladores portátiles y en 1980 los primeros desfibriladores internos, que actuaban mediante un cable metálico introducido en el ventrículo derecho a través de una vena subclavicular. Este cable, conectado a un generador, del tamaño de una caja de cerillas mediana, que se coloca debajo del músculo de la pared torácica, es capaz de captar la aparición de una arritmia maligna y desencadenar una descarga eléctrica a través del mismo cable, que revierte la situación.



La desfibrilación se basa en el hecho de que la descarga eléctrica genera en las fibras musculares del corazón un estado no contráctil, como si se activara el "reset" de la conducción y estimulación eléctrica del corazón. La actividad eléctrica anormal se anula unos segundos, reiniciándose de nuevo el circuito con una actividad normal.



Los desfibriladores tienen un gran protagonismo en las unidades de cuidados intensivos debido a la alta probabilidad de que los pacientes ingresados por infartos de miocardio o angina de pecho puedan desencadenar arritmias en la fase más aguda de la enfermedad.



La otra gran aplicación de la electricidad a la cardiología son los marcapasos, aparatos que envían estímulos  eléctricos al corazón para provocar su contracción. 



Su colocación es relativamente sencilla: a través de una vena se introduce en el ventrículo derecho un cable recubierto de plástico con punta metálica, y se coloca debajo del músculo pectoral la pequeña bateria a la que está conectado dicho cable. 



El marcapasos actúa entonces como un ordenador, reconoce el latido cardíaco y las pausas anómalas que presenta la contracción, y genera en tales casos un estímulo que evita la parada cardíaca.



Fue el ingeniero estadounidense Greatbatch el que descubrió la posibilidad de obtener una contracción mediante la aplicación de un estímulo eléctrico. Explicó sus experimentos al Dr. Chardack, y el médico cirujano quedó impresionado ante la posibilidad de evitar el paro cardíaco o la pérdida de conocimiento por pausas en la contracción mediante la aplicación de un estímulo eléctrico.



El primer marcapasos que se conectó a un ser humano tenía el tamaño de una nevera moderna y los cables se implantaron en el músculo ventricular mediante cirugía abriendo la cavidad torácica.



Aquél era el inicio de un futuro deslumbrante en el mundo de la cardiología y de la cirugía cardíaca, un camino que hoy permite salvar miles de vidas en personas afectadas por enfermedades que bloquean la conducción en el miocardio y en aquéllas afectadas por arritmias con respuesta ventricular lenta o aquellos muy susceptibles a la medicación antiarrítmica, que les provoca bajadas excesivas de la frecuencia cardíaca. También se benefician del marcapasos pacientes que, después de cualquier tipo de cirugía cardíaca, carecen de ritmo estable y necesitan estímulos externos para mantener una circulación adecuada. Hay que añadir que, actualmente, gracias también al marcapasos, consiguen sobrevivir recién nacidos que nacen con un sistema de conducción defectuoso que produce bloqueos auriculoventriculares graves.



La extensa repercusión del marcapasos desencadenó una investigación exhaustiva para acomodar el invento a los requerimientos de los pacientes. Y se consiguió: en los años sesenta se introdujeron en el inventario médico los marcapasos endocavitarios, es decir, aquellos que no necesitaban cirugía mayor, puesto que se introducen hasta la punta del ventrículo derecho mediante una pequeña incisión debajo de la clavícula. La batería o generador de impulsos es del tamaño de un reloj de pulsera y en él se conecta la porción proximal del cable captador-estimulador.



La complejidad de estos aparatos ha ido aumentando hasta el punto de que hoy en día podemos estimular secuencialmente las aurículas y los ventrículos; los generadores son capaces de reconocer los requerimientos de frecuencias cardíacas más altas durante el ejercicio mediante sensores del calor que originan los músculos en actividad, y somos capaces de sincronizar la contracción de ambos ventrículos para hacer más efectivo el trabajo cardíaco.


Se desconoce lo que el próximo decenio nos deparará, pero lo que sí es seguro es que el futuro todavía no ha llegado a los marcapasos.





lunes, 30 de enero de 2012

HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA (V)

LOS TRES NIVELES DE ANÁLISIS DE LA PSICOLOGÍA

¿CUÁLES SON LOS NIVELES DE ANÁLISIS 
DE LA PSICOLOGÍA 
LAS PERSPECTIVAS RELACIONADAS?

Cada uno de nosotros es un sistema complejo que forma parte de un sistema social más grande. Pero cada uno de nosotros está también compuesto de pequeños sistemas, tales como nuestro sistema nervioso y nuestros órganos, que a su vez están compuestos por sistemas aún más pequeños (células, moléculas y átomos).

Estos sistemas superpuestos sugieren diferentes niveles de análisis, que ofrecen perspectivas complementarias. Es como explicar por qué los osos pardos hibernan. ¿Es porque la hibernación mejoró la supervivencia y la reproducción de sus ancestros?¿Se debe a sus impulsos fisiológicos internos?¿Es porque los ambientes fríos reducen la posibilidad de recoger alimentos durante el invierno? Estas perspectivas son complementarias, porque "cada aspecto está relacionado con todos los demás". Juntos, los diferentes niveles de análisis forman un enfoque biopsicosocial integrado que considera las influencias biológicas, psicológicas y los factores socioculturales.


Cada nivel ofrece un punto de vista ventajoso para la observación de la conducta, pero cada uno por sí sólo resulta incompleto. Como las diferentes disciplinas académicas, las variadas perspectivas de la psicología tienen variados interrogantes y poseen sus propios límites. Una perspectiva puede poner el acento en el nivel biológico, psicológico o sociocultural más que en otro, aunque las diferentes perspectivas  descritas se complementan. Consideremos, por ejemplo, cómo pueden arrojar luz acerca de la ira.


  • Una persona que trabaja con la perspectiva de la neurociencia podría estudiar los circuitos cerebrales que producen el estado físico de "ponerse rojo de furia" y "sentir calor en todo el cuerpo".
  • Una persona que trabaja con la perspectiva evolucionista podría analizar hasta qué punto la ira facilitó la supervivencia de los genes de nuestros antepasados.
  • Alguien que trabaja con la perspectiva de la genética de la conducta podría estudiar de qué manera la herencia y la experiencia influyen en nuestras diferencias de temperamento individuales.
  • Alguien que trabaja con una perspectiva psicodinámica podría ver un ataque de ira como una vía de escape de la hostilidad inconsciente.
  • Alguien que trabaja con una perspectiva conductista podría estudiar las expresiones faciales y los gestos corporales que acompañan al enojo, o podría intentar determinar cuáles son los estímulos externos que desencadenan las respuestas coléricas o los actos de agresión.
  • Alguien que trabaja con una perspectiva cognitiva podría estudiar de qué forma nuestra interpretación de una situación afecta nuestro enojo y cómo éste afecta nuestro pensamiento.
  • Alguien que trabaja con una perspectiva sociocultural podría explorar qué tipo de situaciones desencadena más cólera y cómo varían las expresiones de enojo según los contextos culturales.
El punto a recordar: como distintas visiones en dos dimensiones de un objeto tridimensional, cada perspectiva de la psicología es útil. Pero ninguna revela por sí misma la realidad completa del objeto.

Por eso debemos tener en cuenta los límites de la psicología. No podemos esperar que responda las preguntas de fondo que planteaba el novelista ruso León Tolstoi (1904): "¿Por qué tengo que vivir?¿Por qué tengo que hacer algo?¿Existe en la vida algún propósito que no sea anulado y destruido por la muerte inevitable que me espera?. En cambio, debemos esperar que la psicología nos ayude a entender por qué las personas piensan, sienten y actúan como lo hacen. Sólo entonces nos convenceremos de que el estudio de la psicología es fascinante y útil.

LAS ESPECIALIDADES DE LA PSICOLOGÍA

¿CUÁLES SON LAS ESPECIALIDADES 
DE LA PSICOLOGÍA MÁS IMPORTANTES?

Si imaginara a un químico trabajando, probablemente lo vería con una bata blanca y rodeado de recipientes de vidrio y equipos de alta tecnología. Si imaginara a un psicólogo trabajando, sin duda usted vería a:
  • Un científico de bata blanca hurgando en el cerebro de una rata.
  • Un investigador de la inteligencia midiendo el tiempo que tarda un lactante en aburrirse con una imagen familiar; apartando su mirada de ella.
  • Un ejecutivo evaluando un nuevo programa de entrenamiento para empleados sobre "estilos de vida sanos".
  • Alguien la teclado de un ordenador analizando datos para determinar si los adolescentes adoptados tienen un temperamento  más parecido al de sus padres adoptivos o biológicos.
  • Un terapeuta escuchando  cuidadosamente el relato de un paciente deprimido.
  • Un viajero que visita otra cultura para recolectar datos sobre las variaciones de los valores y las conductas humanas.
  • Un docente o un escritor que está compartiendo el placer de la psicología con otros.
El grupo de especialidades que denominamos psicología tiene menos unidad que la mayoría de las otras ciencias. Pero existe una compensación: la psicología es un campo de encuentro donde confluyen diferentes disciplinas. "La psicología es un condensador de la mayoría de la disciplina científica" expresó el presidente de la Asociación por la Ciencia Psicológica, John Cacioppo (2007). Por lo tanto, es un ámbito perfecto para aquellos que tienen intereses amplios. En sus actividades diversas, desde la experimentación biológica hasta la descripción y la explicación de la conducta y de los procesos mentales subyacentes.



Algunos psicólogos se dedican a la investigación básica que constituye la base de los conocimientos de la psicología, que incluye:
  • Los biopsicólogos que exploran los lazos que hay entre el cerebro y la mente.
  • Los psicólogos evolutivos que estudian nuestras habilidades cambiantes desde el vientre materno hasta la muerte.
  • Los psicólogos cognitivistas que experimentan sobre nuestra forma de percibir, actuar y resolver problemas.
  • Los psicólogos de la personalidad que investigan nuestros rasgos permanentes.
  • Los psicólogos sociales que exploran cómo nos vemos e influimos unos sobre otros.
Estos psicólogos también llevan a cabo la investigación aplicada que aborda los problemas prácticos. Esto también lo hacen otros colegas, como los psicólogos industriales/organizacionales, que estudian la conducta de los empleados y prestan asesoramiento. Utilizan conceptos y métodos de la psicología para ayudar a las organizaciones y las empresas a seleccionar y formar el personal de modo más eficaz, para elevar su moral y productividad, diseñar productos e implementar sistemas.



Aunque la mayoría de los manuales de texto se centran en la ciencia de la psicología, la psicología también es una profesión que ofrece ayuda en cuestiones tan prácticas como la de lograr un matrimonio feliz, superar la ansiedad o la depresión y encarar la crianza de los niños. Como ciencia, la psicología en el mejor de los casos fundamenta sus intervenciones en la evidencia y en la efectividad. Los psicólogos de orientación ayudan a las personas a afrontar sus desafíos y crisis (incluidas las crisis académicas, vocacionales y los temas matrimoniales) y en la mejora de su funcionamiento personal y social. Los psicólogos clínicos evalúan y tratan personas con trastornos mentales, emocionales y de comportamiento. Tanto los psicólogos en orientación como los clínicos administran e interpretan pruebas, proporcionan consejo y psicoterapia, y a veces realizan investigaciones básicas y aplicadas. Por el contrario, los psiquiatras, que también suelen ofrecer psicoterapia, son médicos autorizados para prescribir medicamentos y también para tratar las causas físicas de los trastornos psicológicos. (Algunos psicólogos clínicos están haciendo gestiones para lograr el mismo derecho de prescribir fármacos relacionados con la salud mental, y en 2002 y 2004 en el estado de Nuevo México y Luisiana otorgaron ese derecho a psicólogos con formación y licencia especiales para ello).



Con perspectivas que van de lo biológico a lo social, y con encuadres tan diferentes como el laboratorio o la clínica, la psicología se relaciona con muchas disciplinas que abarcan las matemáticas, la biología, la sociología y la filosofía. Y cada vez más, los métodos y los descubrimientos de la psicología ayudan a otras disciplinas. Los psicólogos dan clases en las facultades de medicina y de derecho y en los seminarios teológicos, y trabajan en hospitales, fábricas y oficinas de grandes empresas. Participan en estudios interdisciplinarios, como la psicohistoria (el análisis psicológico de los personajes históricos), la psicolingüística (el estudio del lenguaje y el pensamiento) y la "psicocerámica" (el estudio de las personas excéntricas, juego de palabras en inglés con "crackpots").



La psicología también influye en la cultura moderna. El conocimiento nos transforma. El aprendizaje acerca del sistema solar y la teoría de los gérmenes como causa de la enfermedad modifica el modo de pensar y actuar de las personas. La gente también cambia al conocer los descubrimientos de la psicología: no juzga con tanta frecuencia los trastornos psicológicos como fracasos morales que deben tratarse con castigos y aislamiento. Tampoco considera ni trata tan a menudo a las mujeres como mentalmente inferiores a los varones. Ya no es tan frecuente que se considere y se críe a los niños como fieras testarudas e ignorantes que necesitan que las domestiquen. "En cada caso", señala Morton Hunt, "el conocimiento ha modificado las actitudes y, a través de éstas, las conductas". Una vez que una persona es consciente de las ideas investigadas por la psicología (respecto de cómo se relacionan el cuerpo y la mente, cómo crece la mente de un niño, cómo construimos nuestras percepciones, cómo recordamos (y olvidamos) nuestras experiencias, cómo se diferencian (y se parecen) las personas que habitan en este mundo) su mente nunca volverá a ser la misma.


EL CORAZÓN (VI)

FACTORES DE RIESGO 
EN LA ENFERMEDAD CORONARIA



Los estudios realizados nos permiten identificar factores de riesgo que predisponen y precipitan la aparición de lesiones coronarias. Algunos son, hoy por hoy, inalterables, como la edad, la diabetes, el sexo y la historia familiar (genética). Otros, en cambio, pueden ser controlados porque constituyen hábitos que dependen de nuestra actitud frente a la vida, como el tabaco, la ingestión de dietas ricas en grasas y azúcares, la hipertensión arterial, la obesidad, nuestra actitud frente al estrés y el sedentarismo.



Las recomendaciones que el Instituto Nacional del Corazón hizo a los estadounidenses a principios del siglo XX en relación con la enfermedad coronaria fueron las siguientes: no fumar, hacer ejercicio de forma regular, no comer grasas, perder peso y tratar la hipertensión arterial.



Gracias al seguimiento de estas recomendaciones, la tasa de infartos en EEUU. bajó drásticamente, hasta un 60% desde los años veinte hasta principios de los años setenta, lo que puso en evidencia, además, la disciplina con que los estadounidenses siguieron estos consejos.



La enfermedad coronaria es una patología que aparece en pacientes cada vez más jóvenes y en la gran mayoría de casos está causada por lesiones arterioscleróticas (endurecimiento de las arterias).



Cuando las paredes internas de las arterias se vuelven rugosas y aumentan de grosor por depósitos de colesterol, se inicia el proceso conocido como "arteriosclerosis coronaria" que puede, con el tiempo, no sólo limitar el paso de sangre sino también impedirlo totalmente si ocluye la arteria. 



Estos depósitos que se acumulan en el interior de las arterias y disminuyen su calibre interno reciben el nombre de "placas arterioscleróticas".



En ciertos casos, la isquemia miocárdica puede estar inducida por espasmos de las arterias que, aunque transitorios, pueden desencadenar alteraciones en la irrigación sanguínea causantes de un infarto de miocardio si son lo suficientemente prolongadas.



Un claro ejemplo de esto lo tenemos en los espasmos producidos por la inhalación de cocaína, droga culpable de muchos infartos tanto miocárdicos como cerebrales. Tales alteraciones afectan a drogadictos de cualquier edad, aunque en la actualidad se están convirtiendo en una verdadera plaga entre los jóvenes.



Como factores de riesgo de la enfermedad coronaria destacamos el estrés, el tabaco, el colesterol, el azúcar, el alcohol, la hipertensión arterial y el sedentarismo. Todos estos elementos son factores de riesgo en la enfermedad coronaria.


domingo, 29 de enero de 2012

EL CORAZÓN (V)

LA ANGINA DE PECHO 
EL INFARTO DE MIOCARDIO



Cualquier proceso que limite o impida el flujo de sangre por las arterias coronarias puede causar una disminución del aporte de oxígeno al corazón y producir, así, un desequilibrio entre oferta y demanda de sangre  oxigenada (isquemia). Si este desequilibrio es importante y duradero, puede desencadenar la muerte de un segmento del corazón (infarto de miocardio) y poner en peligro la vida del paciente.



Es necesario distinguir entre dos procesos que tienen el mismo origen (carencia del oxígeno necesario para cumplir unas funciones), pero no el mismo final.



La insuficiencia en el aporte de oxígeno a un segmento o segmentos del corazón es la causante de los dolores angustiantes que pueden percibirse en tórax, espalda, brazos, mandíbulas, boca del estómago, piernas o en cualquier otra parte de nuestro organismo.



Este dolor no se olvida; es penetrante y constrictivo a la vez, y puede acompañarse de sudor frío y palidez extrema que traducen la angustia que está sufriendo el paciente. Éste suele describir la vivencia como "una sensación de muerte inminente".



Dicho conjunto de dolores y sensaciones puede durar pocos segundos o minutos y desaparecer al cesar el estímulo físico o psíquico que lo ha provocado. Este dolor recibe el nombre de "angina de pecho" o simplemente "angor", palabra cuyo origen reside en la forma griega ankor, que significa "estrangulamiento", por la sensación de "estrangulamiento" que el paciente nota habitualmente en su pecho.



La angina de pecho advierte de la existencia de un desequilibrio entre oferta y demanda de oxígeno en el corazón, desencadenado muchas veces por un ejercicio físico o psíquico poco habitual, aunque también puede presentarse en reposo.



En general, el corazón que sufre una angina de pecho se recupera sin evidencia de lesión miocárdica permanente. Se puede considerar un aviso que no puede olvidarse y debe ser investigado hasta las últimas consecuencias para excluir lesiones arteriales coronarias susceptibles de tratamiento y, en su defecto, la causa o causas desencadenantes del proceso.



Con demasiada frecuencia vemos cómo a pacientes con síndromes anginosos o que parecen angina (paraanginosos) se les diagnostican otras dolencias menos graves sin haber descartado totalmente la existencia de lesiones coronarias. Se dan casos de diagnósticos erróneos de úlcera gástrica, hernias de hiato, gases, espasmos esofágicos e incluso contracturas musculares.



La presencia de síndromes anginosos o paranginosos debe ser la base de partida para investigar la existencia de lesiones que puedan representar un serio riesgo para la integridad del paciente, como son las obstrucciones de las arterias coronarias. Una vez desestimada la afectación del corazón, deben investigarse aquellas enfermedades que no representen un riesgo vital.



En ocasiones, la carencia de sangre en una zona del miocardio se hace permanente y la angina de pecho que desencadena no responde a ningún tratamiento o, simplemente, el paciente no piensa en la posibilidad de estar sufriendo una angina de pecho y, por tanto, no busca ayuda médica.



Una crisis de angina de pocos minutos de duración puede ser suficiente para ocasionar la muerte de un segmento de músculo cardíaco. El miocardio, a diferencia de lo que ocurre con cualquier otro músculo del organismo que cesa su actividad al sentir dolor, no puede dejar de contraerse, y la actividad contráctil continuada, en ausencia del oxígeno requerido para mantenerla, desencadena la muerte celular. (Infarto = muerte por isquemia).



El paciente debe ser ingresado en una UCI; hay que mitigar el dolor y, si es posible, se le debe someter al desbloqueo de la arteria responsable mediante técnicas percutáneas, a través de la arteria femoral o de la radial (angioplastia, stent), o médicas, inyectando fármacos que disuelven el coágulo que bloquea la luz arterial.






En caso de que existan lesiones en más de una arteria, otra opción sería intentar abrir la arteria, otra opción sería intentar abrir la arteria responsable del infarto y enviar posteriormente al paciente a cirugía para colocar los bypasses necesarios utilizando, a ser posible, exclusivamente arterias como conductos. El tiempo máximo entre inicio de dolor y actuación para desbloquear la arteria debe ser el mínimo posible para salvar el máximo de tejido muscular afectado.



El infarto de miocardio es una epidemia en países desarrollados desde el inicio del siglo XX. Puede avisar días o meses antes de producirse, en forma de sensaciones de opresión o dolores intensos pero de corta duración, que aparecen durante la práctica del deporte o después de las comidas. También puede presentarse repentinamente, sin avisos previos, con manifestaciones intensas de dolor, angustia y sensación de muerte. Raramente se puede sufrir un infarto de miocardio sin dolor que pase totalmente desapercibido a pesar del daño que puede haber causado en el corazón.



Más frecuente en hombres de mediana edad que en mujeres, la progresiva incorporación de éstas a tareas y hábitos antaño exclusivamente masculinos hace que cada día se iguale más la frecuencia de esta enfermedad entre los dos sexos.

El infarto de miocardio, en definitiva, no distingue entre edades, razas o estatus social; es una plaga que puede afectar a todo el mundo en cualquier lugar y en cualquier momento. Es necesario añadir que la mayoría de los infartos de miocardio están provocados por lo que conocemos como "enfermedad oclusiva coronaria".



La enfermedad coronaria ha sido objeto de extensos estudios que han intentado, y siguen haciéndolo, encontrar soluciones efectivas para paliar los efectos de una plaga que se cobra casi un millón de vidas anuales y miles de millones de euros en facturas sanitarias y bajas laborales.



Dichos estudios han incluido a miles de personas en todo el planeta y la primera conclusión a que se ha llegado es que, dada su escasa relevancia en países poco desarrollados, es una enfermedad de la abundancia.



Asimismo, estos estudios han puesto de relieve factores de riesgo que aumentan su incidencia y sistemas de vida, como el sedentarismo, la mala alimentación, el tabaco y el alcohol, que constituyen un excelente caldo de cultivo para la aparición de esta enfermedad.


KIT DE SUPERVIVENCIA

Unos pocos utensilios clave pueden crear una gran diferencia en la lucha por la supervivencia. Las cosas imprescindibles pueden introducirse en una caja pequeña, como una lata de tabaco, que sea fácil de encontrar cuando la guardemos en uno de los bolsillos de nuestro anorak. Deberíamos acostumbrarnos a llevarlas siempre con nosotros.

La experiencia demuestra que cada artículo tiene su lugar, aunque algunos son más útiles que otros en determinadas situaciones. Por ejemplo, un anzuelo es muy valioso en la jungla, pero es prácticamente inútil en el desierto.

La lata o el recipiente debe ser hermético para que no entre el agua y su interior se mantenga seco; esto puede hacerse con cinta adhesiva que puede cambiarse fácilmente siempre que sea necesario. Una vez hecho esto, no debemos olvidarnos de la caja. Periódicamente deberíamos revisarla para comprobar que su contenido se encuentre en buen estado y cambiar todos los artículos que se hayan deteriorado como las cerillas y las medicinas. En toda caja que contenga medicamentos deberíamos marcar la fecha de caducidad, la dosis que debe tomarse y cuándo deben cambiarse. El espacio que queda vacío dentro de la caja deberíamos rellenarlo con algodón, que hará que los artículos no se agiten y además es muy útil para encender fuego.
  • Cerillas: las cerillas resistentes al agua son muy útiles, pero abultan más que las normales que podemos hacer que sean resistentes al agua si mojas las cabezas en cera caliente. Para ahorrar espacio, parte los palos de las cerillas por la mitad. Es mucho más fácil encender fuego utilizando cerillas que mediante otros métodos, pero no debes caer en el error de malgastarlas. Debes utilizarlas solamente cuando los otros métodos fallen. Siempre que saquemos una de la caja, debemos reemplazarlas y recuerda que nunca debes dejar la caja abierta o en el suelo.

  • Velas: tienen un valor incalculable tanto para encender fuego como para usarlas como fuente de luz. Las cuadradas son más útiles para llevarlas en la caja. Si están hechas de sebo, éste es grasa comestible que podemos ingerir en caso de emergencia o freír, pero aseguráte de que es sebo pues la cera de parafina y otro tipo de velas no son comestibles. El sebo no se mantiene bien, especialmente en climas cálidos.

  • Pedernal: los pedernales funcionan incluso mojados y funcionarán durante mucho tiempo, incluso cuando ya no tengas cerillas. Invierte en un pedernal procesado con una pequeña sierra.

  • Lupa: la lupa puede encender fuego con la luz directa del sol y es muy útil si tienes que buscar astillas y púas.

  • Agujas e hilo: varias agujas, incluida al menos una con un ojo grande que pueda enhebrarse con hilos de fibra e hilos gruesos. Escoge un hilo resistente y enróllalo alrededor de las agujas. Pueden utilizarse para reparar o para crear prendas en una emergencia.

  • Anzuelos e hilo: una selección de diferentes anzuelos en una pequeña caja de hojalata o en un paquete pequeño. Añade unos pocos pesos de plomo y astillas. Recuerda que un anzuelo pequeño pescará peces grandes y pequeños, mientras que un anzuelo grande sólo pescará peces grandes. Incluye tanto hilo como sea posible, ya que también te será muy útil para cazar pájaros.


  • Brújula: una brújula con luz (pero debes asegurarte de que sabes leerla, ya que algunas brújulas pequeñas son un poco difíciles de interpretar). Hay unas rellenas de líquido que son las mejores, pero debemos asegurarnos de que no pierde líquido y de que no tiene burbujas en el interior. El indicador puede oxidarse. Aseguráte de que está en su centro de giro y se mueve libremente.

  • Luz beta: las luces beta suministran una fuente de luz fiable y continua durante unos 15 años. Normalmente son del tamaño de una moneda, se iluminan solas y no necesitan pilas; son idóneas para leer mapas.

  • Alambre: preferentemente de cobre, 60-90 cm. Guárdalo para montar trampas, aunque puede solventar muchas situaciones de supervivencia.

  • Sierra flexible: normalmente, las sierras flexibles suelen tener unos aros en los extremos que se utilizan como asideros. Los aros ocupan demasiado espacio, por lo que es mejor quitarlos; pueden sustituirse por tensores de madera cuando necesites utilizar la sierra. Para protegerla de que se oxide y se rompa, cúbrela con una capa de grasa. Las sierras flexibles pueden incluso usarse para cortar árboles bastante grandes.

  • Botiquín: lo que incluyas en tu botiquín depende de tu propia habilidad para usarlo. Almacena las medicinas en recipientes cerrados al vacío y llena éstos de lana para impedir el movimiento. Los siguientes artículos cubren la mayoría de los problemas médicos:


      • Analgésicos: es un calmante para dolores leves y moderados. El fosfato de codeína es ideal para el dolor de muelas, de oídos y de cabeza. Dosis: una pastilla cada seis horas, aunque como efecto secundario puede causar estreñimiento, por lo que también es útil en caso de diarrea. No deben tomarlo los niños, los asmáticos o las personas con trastornos hepáticos.


      • Calmante intestinal: para tratar la diarrea crónica y aguda. Generalmente se prefiere el imodium. Dosis: dos cápsulas para empezar, y después una cada vez que se evacúen heces líquidas.


      • Antibióticos: para infecciones generales. La tetraciclina puede ser usada incluso por personas hipersensibles a la penicilina. Dosis: una pastilla de 250 mg. cuatro veces al día, durante cinco a siete días. Es importante llevar la cantidad suficiente para un tratamiento  completo. Si la tomas, evita la leche y las preparaciones de calcio y hierro u otras medicinas que contengan hidróxido de aluminio.




      • Antihistamínicos: para alergias y mordeduras y picaduras de insectos (puede ayudar también en caso de una mala reacción a un medicamento). en Gran Bretaña se recomienda Piriton. En Estados Unidos, Benadryl. El Piriton tiene como efecto secundario la somnolencia, de modo que también puede utilizarse como un suave somnífero. No exceder las dosis recomendadas y no tomar alcohol.


      • Pastillas para esterilizar el agua: para utilizar en caso de que no estemos seguros de que el agua es potable y no podamos hervirla para esterilizarla. Seguir las instrucciones del fabricante.



      • Pastillas antimalaria: esenciales en áreas en que hay malaria. Hay tipos que requieren solamente tomar una pastilla al mes.


      • Permanganato potásico: si lo añadimos al agua y lo mezclamos se pone un poco rosado para esterilizarla, rosa oscuro para hacer un antiséptico y rojo para tratar enfermedades por hongos como el pie de atleta.



  • Bisturís quirúrgicos: al menos se deben tener dos bisturís de diferentes tamaños. En caso de que sea necesario utilizarlos, puede fabricarse un mango de madera.


  • Suturas mariposa: utilizar para mantener unidos los bordes de una herida.

  • Tiritas: de diferentes tamaños, preferiblemente resistentes al agua, para pequeñas rozaduras y para mantener los cortes limpios. Pueden cortarse y utilizarse como suturas mariposa.
  • Preservativo: es una buena bolsa para agua y tiene una capacidad de un litro. Es más fácil llenarlo de una fuente que tenga abundante agua y una cierta presión como una catarata.